"Estamos todos profundamente consternados. No habíamos esperado una derrota en estas dimensiones, aunque tenemos que aceptarla. Son las reglas de la democracia", dijo Merz tras una reunión con la cúpula de su partido, la Unión Cristianodemócrata (CDU).
Merz agregó que no se puede sencillamente pasar página y volver al orden del día cuando tantos electores votaron por un partido que "cuestiona de manera fundamental las instituciones democráticas y las reglas del juego en nuestro país".
"Eso es algo que nos afecta y que me afecta a mí personalmente", admitió el líder conservador.
AfD ganó los comicios con un 43,8 % de los votos frente al 17,2 % de la Unión Cristianodemócrata (CDU) de Merz, el 9,3 % del Partido Socialdemócrata (SPD), el 8,9 % de Los Verdes, el 8,6 % de La Izquierda y el 5,3 % de la izquierdista Alianza Sarah Wagenknecht (BSW).
Cuando Merz asumió hace cuatro años la Presidencia de la CDU, se fijó como objetivo reducir a la mitad el caudal electoral de AfD.
En Sajonia-Anhalt, sin embargo, la ultraderecha ha duplicado su resultado de las elecciones de 2021, mientras el de la CDU se ha reducido a la mitad.
Merz aceptó que su partido ha sufrido "la peor derrota desde hace décadas" y a la vez salió al paso del debate sobre su futuro como canciller, al recordar que fue elegido para cuatro años, hasta 2029, aunque al mismo tiempo prometió que su partido y él no huirán de la responsabilidad.
El canciller respondió así a quienes -entre políticos y medios de comunicación- se preguntaban este lunes si el conservador puede mantenerse en el poder aún y si es realmente el líder adecuado para estos tiempos convulsos.
Merz prometió proteger los valores fundamentales consagrados en la Constitución ante el avance de la ultraderecha.
"Los gobiernos y su política tienen que someterse siempre a votación, esa es la esencia de la democracia. Pero hay algo que no puede estar en discusión que son las reglas de nuestra convivencia y los valores de nuestra Constitución. Nuestras instituciones son firmes y estables", sostuvo.
Merz, criticado a menudo por ser supuestamente poco empático, admitió que la popularidad del Gobierno de coalición de conservadores y socialdemócratas está en horas bajas y que quizás tenga que comunicar mejor para que los alemanes se sientan escuchados.
Sin embargo, dijo que, aunque había esperado resultados más rápidos en el impacto de las reformas del Ejecutivo, especialmente en volver a recuperar la competitividad económica, él y la coalición están convencidos del camino que han emprendido para sacar a Alemania de sus problemas estructurales y errores creados también bajo otros ejecutivos, aunque algunas medidas creen inquietud en la población.
No obstante, del lado del SPD no parece haber tanta convicción sobre el curso reformista, y el ministro de Finanzas y vicecanciller, Lars Klingeil, dijo que el resultado ha sido "una señal para Berlín" que obliga a reflexionar sobre algunos aspectos de los planes de reformas pactados.
"Sé que muchas decisiones que tomamos en Berlín han generado debates", como los planes de eliminar la prejubilación a los 63 años sin sufrir reducciones. "Eso es un motivo para reflexionar sobre nuestra política y el curso reformista, y así lo haremos", dijo el también copresidente del SPD.
Ante el hecho de que uno de los argumentos electorales de AfD sea la crítica a la ayuda a Ucrania y la supuesta necesidad de una normalización de las relaciones con Rusia, Merz insistió en la imperiosidad de defender la seguridad de Alemania y de Europa frente a la amenaza rusa.
"No me apartaré ni un milímetro de mi convicción fundamental de que, precisamente ahora, debemos defender nuestra libertad también frente a Rusia", declaró.
El canciller advirtió de que la amenaza a la seguridad interior de Alemania "no es abstracta, sino muy concreta" y que si se deja de apoyar a Ucrania, "la situación no mejorará mañana, sino que empeorará aún más", porque lo que busca el Kremlin es "desestabilizar el sistema de valores" de Occidente.
Merz admitió de nuevo que quizás tenga que explicar mejor sus decisiones y las del Gobierno a la población para que entiendan mejor su importancia, incluido en el tema ruso.
Para comunicarse mejor le queda poco tiempo, ya que el próximo día 20 hay otras dos elecciones en Mecklemburgo-Antepomerania y en Berlín, donde AfD actualmente se sitúa en primera y en tercera posición en intención de voto, respectivamente.
