El Tribunal Penal, con sede en el Tagamoa al Jamis, y presidido por el juez Hisham al Darandali, decidió programar la primera audiencia del juicio contra el acusado para el primer día de octubre, indicaron fuentes judiciales, sin detallar el motivo del aplazamiento.
El hombre está acusado de asesinar a cuatro miembros de una familia por un supuesto ajuste de cuentas económico, después de que las autoridades hallaran a tres de los cadáveres en el interior de un vehículo aparcado y cubierto durante días en la calle.
La Fiscalía recibió la notificación del hallazgo de los cuerpos de cuatro miembros de una familia en el distrito de New Cairo, y todos habían fallecido a causa de disparos.
Los fiscales iniciaron una investigación -que se prolongó durante ocho horas-, visitaron la escena del crimen, examinaron los cadáveres y ordenaron la realización de autopsias.
Asimismo, reconstruyeron los movimientos de las víctimas mediante grabaciones de videovigilancia y solicitaron investigaciones policiales, y las pesquisas revelaron que el autor del crimen era amigo de las víctimas, lo que llevó a la Fiscalía a ordenar su detención.
El acusado es un jubilado de 61 años, quien confesó el asesinato y aseguró que los hechos se produjeron tras pasar una noche en la casa de las víctimas.
Según su declaración, asesinó al padre de familia, Osama Nassif, y abandonó su cuerpo en una zona desértica, mientras que -de acuerdo con las primeras pesquisas- recurrió posteriormente a un engaño para convencer a la esposa de la víctima, Amal Saad Riyad, de 43 años y embarazada de ocho meses, para salir de la vivienda.
La mujer aceptó acompañarlo junto con sus dos hijas, Helen, de 16 años, y Lilian, de 14, que también fueron asesinadas.
El sospechoso regresó posteriormente con los cuerpos en su propio coche, los cubrió y los abandonó cerca de la vivienda familiar, en el distrito acomodado de New Cairo, al este de El Cairo, en un intento de desviar la investigación y ocultar las circunstancias del crimen, de acuerdo con la información de medios locales.
Las autoridades señalaron que el acusado atribuyó el crimen a desacuerdos económicos y a una supuesta deuda pendiente con el padre de familia. Sin embargo, las investigaciones no hallaron pruebas que acrediten la existencia de esa deuda.
