Asimismo, Exteriores bareiní afirmó que "no formará parte de ninguna reunión colectiva en la que participe Irán hasta que se restablezcan las relaciones diplomáticas entre ambos países".
"Esta postura ya ha sido comunicada a nuestros hermanos del sultanato de Omán -donde está prevista la reunión- a través de los canales oficiales; ello no resta valor al aprecio del reino por sus sinceros esfuerzos ni altera su compromiso con el diálogo como vía para resolver disputas", incidió la nota.
La reunión se celebraría el lunes en territorio omaní con la presencia de Irán, Irak y otros países ribereños del golfo Pérsico, según indicó ayer el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Bagaei.
Sin embargo, el diplomático no aclaró que otros países participarán, pero medios locales habían informado de que se trata de Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Catar, Kuwait, Baréin y Omán.
Baréin recordó que su territorio "ha sido objeto de ataques (iraníes) dirigidos contra sus infraestructuras y bienes civiles", y aseguró que la "seguridad y la estabilidad de la región no pueden construirse haciendo la vista gorda ante los ataques o comprándose mediante el silencio sobre sus consecuencias".
El ministerio de Exteriores reiteró que cualquier acuerdo sobre la navegación en el estrecho de Ormuz debe basarse en la Convención de la ONU sobre el Derecho del Mar de 1982, contar con el respaldo de la Organización Marítima Internacional.
Incidió en que un eventual acuerdo debe garantizar el derecho de paso en tránsito para todos los buques "sin discriminación, tasas ni permisos, además de incluir a todos los Estados del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG), dada la relación directa entre la seguridad de esta vía marítima y la de sus suministros".
