⇒ Una actividad muy popular en verano es acudir a la piscina para relajarse o divertirse, y para ella no es raro que se recurra al verbo “piscinear”.
⇒ Una iniciativa en Colombia para estimular el reciclaje de residuos plásticos consiste en la instalación de esculturas con formas de animales en las que se pueden depositar los desechos y a las que se les está llamado “tragaplásticos”.
⇒ En México se ha rendido homenaje en el Día Internacional de la Abejas a la “meliponicultura”, una práctica ancestral que consiste en la cría de abejas nativas sin aguijón, llamadas “meliponas”, para producir miel y cera. Es otro ejemplo de una formación con el elemento compositivo “-cultura”, que alude sobre todo a la cría de animales y al cultivo, y que está emparentado con “-cultor” y “-cultora”, para la persona que ejerce la actividad.
⇒ El intenso calor que despide un incendio forestal puede generar densas nubes de desarrollo vertical. Son los “pirocúmulos”, que pueden derivar en aparato eléctrico y que complican las labores de extinción. Se puede reconocer el elemento compositivo “piro-” (‘fuego’) que se une a “cúmulo” (un tipo de nube).
⇒ Para la tristeza y el profundo pesar que siente una persona al ver cómo se degrada o destruye el entorno natural donde vive se ha acuñado “solastalgia”, a partir del latín “solacium” (‘consuelo’) y la raíz griega “-algia” (‘dolor’).
⇒ Un hospital de España ha llevado a cabo un implante óseo con un “metamaterial”, es decir, con un material sintético que tiene una estructura microscópica que le permite imitar unas determinadas características, en este caso del hueso real. Con el elemento prefijado “meta-” se da a entender que sus propiedades más relevantes no derivan del material en sí, sino de su configuración interna.
