Los agricultores ucranianos luchan por sobrevivir ante el bloqueo ruso de exportaciones

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Lutsk (Ucrania), 12 sep (EFE).- Los agricultores ucranianos se esfuerzan por conservar gran parte de la cosecha de este año en instalaciones de almacenamiento temporal, ya que los ataques rusos han bloqueado las exportaciones a través de Odesa, poniendo en riesgo la capacidad de muchos productores de ganarse la vida.

Junto a las tierras de Pavlo Davidiuk, en la región noroccidental de Volinia, se extienden por el suelo una docena de contenedores de polímero, de los cuales los mayores contienen hasta 250 toneladas de cereal.

"Normalmente, la mayor parte de la cosecha de este año ya estaría vendida y no sería necesario almacenar tanto de esta manera", dijo Davidiuk a EFE. Compró este tipo de bolsas de almacenamiento temporal por primera vez en 2022, cuando los puertos ucranianos fueron bloqueados por Rusia durante tres meses.

Davidiuk cultiva 3.500 hectáreas, sobre todo de trigo y de colza, aunque también planta soja, cebada, guisantes y maíz. Gran parte de la producción solía salir en barco a través del mar Negro hacia destinos que iban desde España hasta China, pero a finales de julio las navieras dejaron de atracar en los puertos ucranianos tras una serie de ataques rusos contra buques civiles.

Davidiuk terminó de construir sus propias naves agrícolas poco después del comienzo de la invasión rusa, en 2022, y se encuentra en una posición mejor que muchos agricultores que pueden quedarse pronto sin espacio de almacenamiento.

Aún así, se ve obligado a trasladar el producto de unas instalaciones a otras, ya que por ejemplo la soja y la colza no se pueden almacenar adecuadamente en las bolsas de polímero ni se pueden conservar al lado del trigo en las naves.

El Consejo Agrario de Ucrania (UAC), en cuyo consejo de dirección se encuentra Davidiuk, advirtió en un comunicado de que, si las exportaciones marítimas no se reanudan pronto, el mercado doméstico podría acumular un excedente de entre 27,4 y 32,4 millones de toneladas.

Para el otoño, el déficit de capacidad de almacenamiento podría alcanzar los 11 millones de toneladas.

La acumulación de grano dentro de Ucrania, que sigue siendo uno de los mayores productores agrícolas a escala mundial, y la subida de los precios logísticos, han hecho caer bruscamente los precios desde agosto. El precio del trigo ha bajado en un 30-35 %, dice Davidiuk, lo que implica que los productores ahora mismo están vendiendo a pérdida.

Aún así los agricultores tienen que vender parte de la cosecha para financiar su actividad actual, para la que necesitan un combustible cuyo precio prácticamente se ha duplicado recientemente.

"Tenemos que comprar fertilizantes, comprar diésel y sembrar las variedades de invierno", dijo Davidiuk, que describió la situación como un "desastre" que afecta gravemente la rentabilidad del negocio.

Si los precios siguen cayendo sin que se recuperen las exportaciones, los ingresos serán insuficientes para cubrir el coste de sembrar, alquilar terrenos, pagar salarios y devolver créditos. "El riesgo principal ahora mismo no es sólo perder los ingresos de la cosecha de este año, sino quedarnos sin fondos para el próximo ciclo de producción", dijo el UAC.

En agosto Ucrania exportó una tercera parte del volumen necesario a través de rutas alternativas, como los puertos del Danubio, por ferrocarril y por carretera. El Gobierno está tratando de incrementar el porcentaje a la mitad.

Sin embargo, la situación es ahora más crítica que en 2022, ya que no es posible recurrir en la misma medida que entonces a los llamados "corredores de solidaridad" a través de Polonia y otros países vecinos.

Aunque la región de Volinia limita con Polonia, Davidiuk dice que las exportaciones a través de la frontera están paralizadas casi por completo debido a tensiones políticas, cuotas europeas y falta de capacidades.

"Estamos hablando con nuestro gobierno y con nuestros colegas polacos, pidiéndoles incrementar el número de trenes que recibe Polonia. Por desgracia, la parte polaca no está todavía dispuesta a hacer esto", dijo.

El agricultor señala que los socios polacos quieren una cooperación a largo plazo antes de invertir, pero que el sector agrícola ucraniano no puede garantizar volúmenes constantes una vez se reabra la ruta marítima, que es mucho más barata, en especial para los productores del centro y del sur del país.

En teoría el cereal puede permanecer en almacenamiento temporal durante varios años, pero Davidiuk espera que no sea necesario.

"Esperamos que nuestros colegas polacos permitan el tránsito a través de su país a países de la Unión Europea. De lo contrario muchas empresas agrícolas quebrarán, lo que tendrá un impacto en toda la economía", dijo.