“En el ámbito diplomático, quizás como Gobierno hemos descuidado la relación con la India, pero esa debilidad ha sido compensada por las relaciones que las empresas han mantenido con Sudáfrica”, reconoció el mandatario durante el encuentro bilateral con líderes industriales de ambos países.
Durante su intervención, el jefe de Estado sudafricano aseguró que su país ha dejado atrás "más de una década de escasez de electricidad" y avanza en un programa de reformas estructurales orientadas a reducir los costes operativos, estabilizar la deuda pública y modernizar la red de ferrocarriles de mercancías y los puertos.
Ramaphosa fijó como prioridades estratégicas para el empresariado indio la transición hacia energías renovables e hidrógeno verde, las redes logísticas y el procesamiento local de minerales críticos.
Instó a cooperar en tecnología agrícola para reforzar la seguridad alimentaria y en la economía digital, impulsando alianzas universitarias y el desarrollo del ecosistema de empresas emergentes.
El presidente sudafricano elogió el ecosistema de innovación indio y expresó su intención de replicar el modelo de apoyo a las empresas emergentes para fortalecer a la nueva generación de empresarios en Sudáfrica.
Ramaphosa detalló que más de 150 empresas indias han invertido hasta la fecha más de 9.200 millones de dólares en territorio sudafricano, lo que ha generado unos 18.000 puestos de trabajo directos, al tiempo que subrayó el flujo de capitales sudafricanos hacia el mercado indio a través de firmas como Naspers, Sanlam o FirstRand.
En el Foro Empresarial de los BRICS ayer, el mandatario pidió a los países del grupo BRICS a reorientar las inversiones hacia la industrialización y el procesamiento local para evitar que las economías del Sur Global continúen relegadas al papel de “proveedoras de materias primas”.
“Durante demasiado tiempo, las economías en desarrollo han participado en las cadenas globales de valor principalmente como proveedoras de materias primas y consumidoras de bienes manufacturados en otros lugares”, afirmó.
Además defendió la necesidad de no reproducir este patrón dentro de los “BRICS ampliados” -que incluyen a los miembros fundadores (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) y los nuevos miembros plenos (Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Etiopía, Irán e Indonesia)- e hizo hincapié en el papel estratégico del continente africano de cara a las industrias del futuro y la transición tecnológica.
La decimoctava cumbre de los BRICS, que se celebrará los días 12 y 13 de septiembre, tendrá su agenda marcada por la guerra en Oriente Medio, las tensiones comerciales y las dificultades para alcanzar consensos dentro de un bloque ampliado a once miembros.
