Según dijo Kallas a su llegada a la cumbre europea sobre el Ártico, que se celebra en la ciudad finlandesa de Rovaniemi, está claro que el objetivo de este ataque era asustar a los países occidentales para que no apoyen a Ucrania y no viajen a ese país para mostrar su apoyo.
"Era claramente un mensaje dirigido al mundo occidental", dijo, y subrayó que la respuesta debe ser la contraria a lo que busca Rusia con este tipo de ataques.
"Debemos demostrar que estamos aquí para Ucrania y que no nos dejamos intimidar, porque, de lo contrario, Rusia conseguirá lo que quiere, que es la sumisión de Ucrania", lo cual, además, no es el objetivo final de Moscú, advirtió.
"Su objetivo final va mucho más allá. Así que tenemos que mantenernos firmes en esto", afirmó.
