La agencia de las Naciones Unidas para la infancia contabilizó exactamente 444.556 desplazados internos durante los siete primeros meses del año y tan solo en julio más de 13.400 refugiados y personas retornadas llegaron al país procedentes del vecino Sudán.
Estas nuevas llegadas elevan a alrededor de 1,4 millones el número de personas que han cruzado hacia Sudán del Sur desde que comenzó la guerra en Sudán en abril de 2023, según UNICEF.
"Las necesidades humanitarias siguieron siendo acuciantes en julio, ya que el conflicto, los desplazamientos, la inseguridad alimentaria, las crisis climáticas y las continuas llegadas desde Sudán afectaron a las poblaciones vulnerables", señaló la organización.
El desplazamiento se concentra especialmente en zonas afectadas por los combates y por fenómenos climáticos extremos, donde la población tiene dificultades crecientes para acceder a alimentos, atención sanitaria y otros servicios básicos.
UNICEF alertó también de que el acceso humanitario se deterioró durante el periodo analizado, en el que los incidentes que afectaron a las operaciones de ayuda aumentaron un 51 % entre enero y julio respecto al mismo periodo de 2025.
El conflicto armado, las restricciones de movimiento, los controles ilegales y los obstáculos burocráticos se sumaron a las inundaciones y al mal estado de las carreteras para dificultar la llegada de asistencia a las comunidades más aisladas.
La situación es especialmente grave en zonas de los estados de Jonglei, Alto Nilo y Unidad, donde la inseguridad y los desplazamientos han interrumpido durante meses la prestación de servicios humanitarios.
En Akobo Oeste, en Jonglei, UNICEF constató que muchos hogares dependían de alimentos silvestres para sobrevivir, mientras que los servicios de ayuda llevaban meses prácticamente inoperativos debido a la inseguridad.
La agencia estima que alrededor de 10 millones de personas necesitan asistencia humanitaria en Sudán del Sur, entre ellas 5,3 millones de niños. Además, unos 697.000 menores están en riesgo de sufrir desnutrición aguda grave.
La respuesta humanitaria se enfrenta también a una grave falta de financiación y es que a finales de julio, el llamamiento de UNICEF "Acción Humanitaria para la Infancia 2026" solo había recibido el 44 % de los fondos necesarios.
"Sin una inversión adicional, los niños y las familias vulnerables podrían enfrentarse a dificultades cada vez mayores para acceder a la asistencia vital y a otros servicios esenciales", advirtió UNICEF.
