La Generalitat (Gobierno catalán) autorizó en agosto de 2024 la muerte digna de Augé, que en la actualidad tiene 56 años, al estar aquejado de importantes secuelas en el movimiento y el habla derivadas de tres ictus y dos infartos.
Sin embargo, su padre paralizó la eutanasia con un recurso presentado ante los tribunales hace dos años.
Aunque la familia decidió finalmente retirarse del proceso judicial este verano, la justicia todavía no ha reactivado la muerte asistida de Augé, lo que le ha llevado este fin de semana a intentar suicidarse, según confirmaron a EFE fuentes jurídicas.
El caso de este hombre discurrió en paralelo en los juzgados catalanes al de Noelia, la joven afectada por una paraplejia cuyo padre también logró paralizar in extremis su muerte asistida, aunque finalmente la justicia autorizó que se le aplicara la eutanasia hace unos meses.
Fuentes de la consellería (consejería) de Sanidad insisten en que la eutanasia de Augé está autorizada por la Comisión de Garantía y Evaluación de la Generalitat desde agosto de 2024.
A raíz de varios casos mediáticos de parientes que han conseguido paralizar la eutanasia de un familiar, el Tribunal Supremo español reconoció por unanimidad el pasado mes de mayo que una persona está legitimada para recurrir ante la Justicia la concesión de la eutanasia de un tercero si tiene una "vinculación particularmente estrecha" con el solicitante de la muerte asistida.
