Así lo anunció hoy el ministro británico para América Latina, Chris Elmore, al presentar por escrito ante el Parlamento de Londres una actualización sobre el estado de sus relaciones con Caracas.
Como parte de este nuevo enfoque, destacó Elmore en el texto, el Gobierno del laborista Andy Burnham "profundizará su colaboración" con la presidenta interina venezolana, Delcy Rodríguez, y con su Ejecutivo, en consonancia, avisó, "con las prioridades del Reino Unido".
En consecuencia, Londres y Caracas han acordado su intención "de elevar su representación diplomática al nivel de embajador", confirmó el ministro.
Elmore aseguró que el Reino Unido también ha acogido con "satisfacción" las conversaciones políticas, "lideradas desde Venezuela", entre Jorge Rodríguez y Dinorah Figuera, así como los avances logrados hasta ahora mediante ese proceso de diálogo.
A este respecto, celebró que los acontecimientos registrados en Venezuela desde el 3 de enero, en referencia a la detención de Nicolás Maduro, han creado una "valiosa oportunidad para que la comunidad internacional contribuya al restablecimiento de la democracia".
"El Reino Unido -recordó- ha apoyado durante mucho tiempo el derecho de todos los venezolanos a definir su propio futuro a través de un proceso pacífico y democrático".
Por ello, Elmore reiteró que el Gobierno británico sigue firmemente comprometido con la celebración de elecciones libres y justas, así como con la promoción de los derechos humanos y otras libertades fundamentales en Venezuela.
En este sentido, el ministro subrayó que este nuevo marco de relaciones no supone un cambio en la posición de Londres sobre los procesos electorales recientes, incluidos los celebrados en 2024, ni constituye un respaldo a ninguna de las partes.
Y precisó que la posición histórica de su país consiste en reconocer a los Estados, y no a los Gobiernos: "La prioridad del Reino Unido continúa siendo favorecer una transición pacífica y democrática que refleje la voluntad de todos los venezolanos".
Asimismo, confió en que esta mejora de las relaciones permitirá a Londres desempeñar un papel "constructivo" en apoyo de una transición democrática, defender con mayor eficacia los derechos humanos y contribuir a la recuperación y reconstrucción de Venezuela tras los "devastadores" terremotos del pasado 24 de junio.
También permitirá al Reino Unido, agregó, reforzar la asistencia a sus ciudadanos en Venezuela y promover los intereses de las empresas británicas en el país, además de contribuir a la estabilidad regional y a la seguridad de sus territorios de ultramar en el Caribe.
