En una publicación difundida hoy en la red social X, el ministro justificó esta decisión: “los últimos días muestran que las acciones de Rusia amenazan la seguridad de toda Europa”, en referencia a los recientes ataques rusos que se produjeron el pasado fin de semana a pocos kilómetros del territorio polaco y en los que resultó dañado un tren de pasajeros.
El despliegue se llevará a cabo en los cruces de Dorohusk, Medyka y Korczowa, donde tres regimientos de zapadores construirán bastiones tipo Hesco (armazones cúbicos de metal rellenos de arena o piedras apilados para formar edificios).
Además, se enviarán efectivos de refuerzo para apoyar a la Guardia Fronteriza en los controles fronterizos de pasajeros y mercancías.
Actualmente, Polonia mantiene una nutrida presencia militar en su frontera con Ucrania, con cerca de 15.000 efectivos distribuidos en 16 batallones, a los que se unirán otros 1.500 como parte del programa “Escudo del Este”.
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Por otra parte, Kosiniak-Kamysz, alertó hoy en una rueda de prensa en Varsovia junto a su homólogo italiano, Guido Crosetto, de que Rusia ha ganado nuevas capacidades gracias a nuevos y más potentes modelos de drones, y recordó que Ucrania atraviesa un momento muy difícil y necesita ayuda.
En su intervención, el ministro polaco pidió a la Unión Europea (UE) que tome inmediatamente decisiones que faciliten la movilidad de las tropas aliadas, y advirtió de que “ninguna región debería bloquear el paso de fuerzas de la OTAN si esa ayuda fuera necesaria”.
Además, Kosiniak-Kamysz confirmó que el dron militar que el Ejército polaco encontró ayer en una playa de la costa báltica polaca cerca de Jarosławiec (norte) es de factura rusa, lo que, según dijo, “ilustra la amplitud de las incursiones” lanzadas por Moscú hacia el territorio de la Alianza Atlántica.
