Durante los dos primeros años, los propios médicos prescribirán y dispensarán los medicamentos en los centros sanitarios, según un comunicado conjunto de los ministerios de Igualdad de Género, de Salud y de Seguridad de los Alimentos y Medicamentos.
Después se estudiará ampliar el sistema a la dispensación en farmacias con receta médica, dependiendo de la seguridad y las reformas legales, explicó Kwak Sun-heon, responsable de políticas sanitarias de la cartera de Salud, en una rueda de prensa en Seúl. El funcionario añadió que la fase inicial podría prolongarse.
Tras el fallo del Tribunal Constitucional de 2019 contra la penalización del aborto, el Parlamento tenía hasta finales de 2020 para reformar las disposiciones afectadas. Al no hacerlo, estas perdieron vigencia el 1 de enero de 2021, por lo que el aborto quedó despenalizado, aunque siguió pendiente una regulación integral de su acceso.
En ese contexto, el actual presidente surcoreano, Lee Jae Myung, pidió en julio evaluar maneras de permitir el uso seguro de píldoras abortivas incluso antes de completar el marco legal.
Según el comunicado conjunto, el vacío legislativo y el retraso en introducir estos medicamentos han favorecido la circulación clandestina de productos cuya seguridad no está verificada, poniendo en riesgo la salud de las mujeres.
El producto pendiente de autorización es Mifegymiso, que incluye mifepristona y misoprostol y cuya aprobación ha solicitado la farmacéutica Hyundai Pharm, según la agencia local de noticias Yonhap.
El objetivo gubernamental es introducir el medicamento en el primer trimestre de 2027, explicó Shin Jun-su, funcionario del Ministerio de Seguridad de los Medicamentos, en la conferencia de prensa de este miércoles.
La farmacéutica ha solicitado que se apruebe para mujeres con hasta nueve semanas de embarazo, añadió Shin.
