El ministro de Educación iraquí, Abdelkarim Abtan al Yaburi, ordenó el martes en una circular esta medida, que aseguró que tiene el objetivo de "dar tiempo a completar la segunda vuelta de los exámenes para los cursos que todavía no han terminado, además de preparar los colegios para el año".
"La decisión incluye la consideración de las altas temperaturas durante este periodo de tiempo, junto con el cumplimiento de los requisitos escolares, técnicos y administrativos antes de lo que los estudiantes en Irak empiecen el nuevo curso", añadió la circular.
En este arranque de septiembre, Irak ha registrado temperaturas muy elevadas que alcanzan los 42 grados en la capital, Bagdad, y los 45 grados en la ciudad meridional de Basora, mientras que padres y profesores han presentado quejas por la falta de mantenimiento de las escuelas y una infraestructura educativa deficiente.
El país árabe es el segundo mayor productor de petróleo de la OPEP y obtiene miles de millones de dólares cada mes por la venta de crudo, pero la infraestructura energética del país continúa estando dilapidada por años de conflicto interno, guerras e inestabilidad.
De hecho, muchas de las aulas del sur y del centro de Irak carecen de un suministro eléctrico continuo, por lo que en general los aires acondicionados y los sistemas de ventilación no funcionan correctamente, mientras que varias ONG y asociaciones educativas denuncian que los colegios están hacinados.
