En una rueda de prensa, el portavoz del Ministerio chino de Exteriores Guo Jiakun aseguró que Pekín mantiene una cooperación económica y comercial "normal" con países de todo el mundo bajo los principios de "igualdad" y "beneficio mutuo".
"Esa cooperación no está dirigida contra ningún tercero ni debe estar sujeta a la interferencia o coacción de ningún tercero", afirmó Guo al ser preguntado por la aprobación de la legislación estadounidense.
El vocero agregó que China se opone "de manera consistente" a las sanciones unilaterales que carecen de base en el derecho internacional y no han sido autorizadas por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.
La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó este miércoles por 262 votos a favor y 159 en contra la denominada Ley Lindsey O. Graham de Sanciones a Rusia e Irán de 2026, que ya había recibido el visto bueno del Senado en agosto por 86 votos frente a 11.
La legislación queda ahora pendiente de la firma del presidente estadounidense, Donald Trump, para convertirse en ley.
La normativa concede a Trump facultades para imponer aranceles de hasta el 100 % a los principales compradores de petróleo y gas rusos, una herramienta que podría afectar especialmente a países como China e India.
Con todo, la norma no establece automáticamente esos gravámenes, sino que autoriza al Ejecutivo estadounidense a aplicarlos dentro de los mecanismos previstos.
El paquete contempla además sanciones contra funcionarios, bancos y sectores estratégicos de la economía rusa, así como contra la denominada "flota en la sombra" de petroleros utilizada para sortear las restricciones occidentales, y extiende determinadas sanciones financieras contra Irán.
