"En Puerto Rico, algunas zonas experimentaron fuertes lluvias la semana pasada, lo que alivió la sequía", indicó el organismo estadounidense en su página web.
Pese a ello, el ente aseguró que "se necesitarán más precipitaciones para paliar la sequía extrema en el noreste y en la costa central y sur".
Esa necesidad de precipitación, sin embargo, ha mejorado en los pasados días debido al paso de una onda tropical, que ayudó a que el embalse Carraízo, que le suple agua a unas 500.000 personas en la zona metropolitana de la isla, incluyendo su capital, San Juan, aumentó desde ayer, miércoles, a hoy unos 87 centímetros.
Igualmente, de acuerdo con la data del organismo que publica en su página web, la sequía severa bajó levemente en una semana de 57,78 % a 57,19 %, mientras que la sequía moderada también mermó de 69,10 % a 68,03 %.
El término de sequía severa describe una escasez prolongada de lluvia que provoca daños en cultivos, niveles muy bajos en ríos y embalses y el posible racionamiento de agua para las comunidades.
Asimismo, el término de sequía moderada significa que algunos pastizales o cultivos han sido dañados, y que las fuentes, corrientes, embalses o pozos están bajos.
Finalmente, el Monitor de Sequía estadounidense indicó que el porcentaje de Puerto Rico que sufre de sequía disminuyó de 79,64 % a 73,82 %.
La mayor parte de la isla que no sufre de sequía ubica en el oeste y noroeste del territorio caribeño.
