La Policía de Australia Occidental confirmó el fallecimiento del bañista, aunque no facilitó inicialmente más detalles sobre su identidad ni sobre las circunstancias exactas del ataque.
Los servicios de emergencia recibieron el aviso en la popular playa de Sorrento alrededor de las 10:15 hora local (2:15 GMT), mientras testigos citados por la cadena pública ABC aseguraron haber visto sangre en el agua y señalaron que dos hombres se encontraban nadando, aunque solo uno logró regresar a la orilla.
Un tiburón de unos 2,5 metros de longitud, aunque sin identificar la especie, había sido avistado previamente en la zona.
Tras el ataque, las autoridades desplegaron efectivos policiales, una embarcación de la unidad marítima y medios aéreos para inspeccionar el área.
Las playas comprendidas entre Marmion e Iluka permanecerán cerradas al menos hasta el mediodía del sábado, mientras que las autoridades locales también ordenaron el cierre de Hillarys, Whitfords y Mullaloo.
El suceso ocurre cuatro días después de que un hombre de unos 50 años resultara gravemente herido tras ser mordido por un tiburón mientras practicaba surf en la playa de Glenfield, al norte de Geraldton, a unos 430 kilómetros de Perth. El hombre fue trasladado al hospital en estado grave pero estable.
En Australia Occidental se han registrado dos ataques mortales de tiburón en lo que va de 2026. En mayo, un hombre de 38 años murió tras ser atacado mientras practicaba pesca submarina frente a la isla de Rottnest, a unos 30 kilómetros al oeste de Perth.
A comienzos de junio, un buceador de 35 años también falleció tras ser atacado por un tiburón de unos 4,5 metros cerca de la isla Michaelmas, a unos 420 kilómetros de Perth.
En otros puntos de Australia también se han registrado incidentes graves en 2026.
En Nueva Gales del Sur, al este del país, un niño de 12 años murió en enero tras ser atacado por un tiburón en aguas de Vaucluse, en Sídney, mientras que otro hombre sufrió graves heridas en una playa de Manly, en el norte de la ciudad, días después.
El año pasado se registraron al menos una decena de ataques de tiburón en Australia, cinco de ellos mortales. Según la base nacional de incidentes, entre 1791 y 2025 se contabilizaron más de 1.280 ataques en el país, alrededor de 260 con resultado de muerte.
