Los oficialistas logran el 57,86 % de los votos emitidos por listas de partidos el 18, 19 y 20 de septiembre, con lo que rondarían los 130 escaños, y lideran en 208 de las 225 circunscripciones electorales, según la CEC.
Rusia tiene un sistema mixto en el que la mitad de los escaños de la Duma (225) se reparten por listas y la otra mitad por circunscripciones, hasta sumar 450 asientos en la cámara baja del Parlamento ruso.
De esta forma, RU superaría con creces los 301 asientos necesarios para lograr la mayoría en la cámara baja del Parlamento ruso que permite introducir reformas constitucionales. El partido gobernante, que llegó a obtener 343 escaños en 2016, cuenta en la Duma saliente con 324 diputados.
Esto le permitió en 2020 reformar la Carta Magna y eliminar las cláusulas que impedían al presidente ruso, Vladímir Putin, presentarse a la reelección en 2024, con lo que podrá perpetuarse en el poder, si así es su deseo, hasta 2036.
A su vez, en el recuento por listas el Partido Comunista de Rusia es la segunda formación más votada con el 13,84 % de los votos, seguida por los ultranacionalistas del Partido Liberal Democrático con el 8,9 % y los liberales de Nueva Gente con el 7,94 %.
Según estos datos, el quinto partido en discordia, Rusia Justa, no accedería al arco parlamentario por listas con el 4,95 %, pero sí podría lograr algún escaño por circunscripciones electorales.
El único partido opuesto a la guerra, Yábloko, que fue excluido de las listas por el Tribunal Supremo, no parece que vaya a lograr ningún acta de diputado. Sus mejores resultados son los segundos puestos logrados en varios distritos electorales de la capital rusa.
El líder de esa formación, Nikolái Ribakov, aseguró tras el cierre de los colegios que Yábloko habría sido el segundo partido más votado en los primeros comicios parlamentarios de toda la guerra si hubiera figurado en las papeletas.
