La estrategia contempla la identificación de zonas susceptibles a inundaciones, asistencia técnica y recomendaciones dirigidas a los productores para reducir riesgos, velar por la infraestructura y mantener la actividad ante eventuales afectaciones, indicó este jueves el Ministerio.
En Ecuador se identifican aproximadamente 7.476 predios acuícolas dedicados al cultivo de camarón y especies piscícolas criadas en cautiverio.
La Subsecretaría de Acuacultura desarrolla su gestión en tres ejes: prevención, respuesta posterior al evento y reactivación, una planificación que permite acompañar a los productores en las distintas etapas de una eventual emergencia climática.
En el eje de prevención, se identifican vulnerabilidades y se brinda asistencia técnica en territorio. Para ello, se utiliza información obtenida mediante inspecciones, controles a camaroneras y trabajo directo con productores piscícolas, explicó.
De acuerdo a datos oficiales, en el país existen 3.431 predios de camarón, producto que este año se consolidó como el principal rubro de exportación del país, con ventas por 5.765 millones de dólares, un crecimiento del 17,6 %.
Le siguieron las exportaciones petroleras con 5.724 millones de dólares, y las de productos mineros, con 3.179 millones de dólares, que aumentaron un 43,5 %, según el Banco Central.
De los mencionados predios camaroneros, 2.977, equivalentes al 86,8 %, están ubicados en zonas con algún nivel de susceptibilidad a inundaciones. Dentro de este grupo, el 86,2 % se encuentra en áreas de susceptibilidad alta; el 9,7 %, media; y el 4,1 %, baja.
Los predios ubicados en zonas de susceptibilidad alta se concentran principalmente en las provincias del Guayas, El Oro (fronteriza con Perú), Manabí y Esmeraldas (fronteriza con Colombia).
La Subsecretaría de Acuacultura recomienda a los productores revisar diques, taludes, muros, canales y estructuras hidráulicas, corregir oportunamente posibles daños y verificar el funcionamiento de sistemas de bombeo, compuertas, generadores y equipos de aireación.
Durante períodos de lluvia, siguiere mantener los niveles de agua entre 10 % y 20 % por debajo de la capacidad máxima, para contar con un margen de almacenamiento ante mayores precipitaciones.
También se promueve el disponer de equipos de bombeo, materiales de reparación y combustible, así como establecer responsables y protocolos de respuesta ante alertas climáticas.
Estas medidas buscan fortalecer la preparación de las unidades productivas, reducir riesgos y proteger la continuidad de la actividad acuícola, indicó el Ministerio al señalar que, en caso de afectaciones, la Subsecretaría brindará asistencia técnica para evaluar los daños y acompañar a los productores.
Para la etapa de reactivación, se prevé la entrega de alevines de trucha, tilapia y cachama a productores vulnerables o afectados, a fin de apoyar la recuperación de sus ciclos productivos.
