La decisión, adoptada este jueves por el Consejo de Ministros, permite a Portugal movilizar la financiación asignada por la Unión Europea a través de SAFE (Acción por la Seguridad de Europa), un instrumento de préstamos para impulsar las inversiones en defensa y reforzar la industria europea del sector, según el comunicado del Ejecutivo portugués.
El Consejo de la UE autorizó el pasado 11 de febrero un préstamo máximo de 5.841.179.332 euros para Portugal, con una prefinanciación de 876,2 millones, equivalente al 15 %, según la decisión comunitaria. La aprobación de este jueves no supone, por tanto, una nueva financiación, sino un paso para disponer del crédito ya autorizado.
El acuerdo de préstamo deberá obtener además el visto previo del Tribunal de Cuentas portugués antes de entrar en vigor, de acuerdo con el decreto que regula la gestión de SAFE en Portugal.
El principal proyecto conocido es la adquisición a Italia de tres fragatas de nueva generación, acordada por ambos países el pasado 20 de julio y cuya entrega está prevista entre 2029 y 2030. El programa incluye también sostenimiento, armamento, infraestructuras, transferencia tecnológica y cooperación con la industria portuguesa, según el Ministerio de Defensa.
El ministro de Defensa, Nuno Melo, detalló esta semana ante el Parlamento que el programa asciende a 3.914 millones, alrededor del 67 % del préstamo. De esa cantidad, 2.880 millones corresponden a los tres buques, a razón de 960 millones por unidad.
Otros 461 millones se destinarán al sostenimiento de las fragatas, 310 millones a armamento, misiles y municiones, 130 millones a adaptar la base naval y 95 millones a capacitación de la Marina, el Arsenal do Alfeite y formación, además de otras partidas para instalaciones, equipos y entrenamiento, según los datos expuestos por Melo en el Parlamento.
El ministro cifró asimismo en 325 millones, el 8,3 % del programa, la participación de la industria portuguesa, con empresas involucradas en sistemas de combate, comunicaciones, simuladores y drones.
Los aproximadamente 1.927 millones del préstamo que no absorbe el programa de las fragatas también están destinados a defensa y no a políticas civiles ordinarias.
El decreto portugués que regula SAFE establece que los tres ramos de las Fuerzas Armadas ejecutarán los proyectos incluidos en el Plan de Inversión en la Industria Europea de Defensa presentado por Lisboa, mientras que el reglamento de la UE limita la financiación a productos de defensa u otros destinados a fines de defensa.
Portugal no ha publicado el desglose completo de esos 1.927 millones, aunque el Ministerio de Defensa ha indicado que el plan incluye, además de las fragatas, inversiones en artillería de campaña, satélites, vehículos de combate y tácticos, municiones, sistemas antiaéreos y drones, con proyectos en cooperación con Italia, Francia, Finlandia, Alemania, España y Bélgica.
Entre los ya concretados figura la compra a España de 75 vehículos tácticos blindados URO VAMTAC para los infantes de Marina por un máximo de 133 millones de euros, con entregas previstas entre 2027 y 2029, según el Ministerio de Defensa portugués, que confirmó que la operación forma parte de SAFE.
SAFE fue creado por la UE en 2025 con una capacidad de hasta 150.000 millones de euros en préstamos para inversiones en defensa, con plazos de hasta 45 años y hasta diez años de carencia para devolver el principal.
El Gobierno portugués considera el programa el mayor esfuerzo de reequipamiento de sus Fuerzas Armadas desde la instauración de la democracia.
