De la gorra de béisbol al chaleco o las bermudas, tendencias que tienen su historia

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Madrid, 28 sep (EFE).- ¿La camisa hawaiana es de Hawái? ¿De dónde viene la denominación 'bomber'? ¿Quién popularizó la trenca? Tendencias que arrasan hoy tienen mucha historia detrás. La moda llega tuneada, pero nació hace décadas, incluso siglos atrás.

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"Todo está inventado, especialmente las prendas de siempre como faldas, camisas o abrigos; va a ser difícil que surjan nuevos patrones, la novedad llegará en la innovación en los tejidos", pronostica a EFE Ana Velasco Molpeceres, autora del libro 'Historiones de la moda' (Ed. geoPlaneta), en el que recoge la identidad de las prendas, de chanclas a corbata, el kimono, las boinas, el babero o las bermudas.

Velasco ha realizado un amplio repaso por la historia de la moda desde la estética chandalera hasta el bicornio de Napoleón o el controvertido salacot, que nació en Filipinas vinculado a la época colonial, una razón por la que ha sido denostado su uso actual y censurado en el caso del cómic de Tintín, y también cuando Melania Trump lo llevó durante una gira por Egipto en 2018.

Por mucho que pensemos que el biquini surgió en 1946, lo cierto es que la diosa madre de Çatalhöyük (c. 5.600 a.C.) ya aparece representada entre leopardos con algo similar, indica Velasco, profesora de Periodismo Especializado en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid.

Añade que en los mosaicos de Villa de Casale (Sicilia-Italia) del s. IV d.C. varias mujeres practican deportes con bragas cortas y bandas en el pecho.

Las camisas hawaianas tienen un origen más reciente, que se remonta a cuando el archipiélago se incorporó como estado a Estados Unidos en 1959 y se convirtió en destino turístico.

Tuvo su origen en un patrón holgado con el que se intentaba combatir el calor y se cree que sus raíces están en la comunidad asiática inmigrante, ya que en sus primeros diseños incluía referencias como flores de cerezo, grullas o montes nevados, habituales en los estampados japoneses.

Las 'bombers' nacieron para comodidad de los pilotos de la Primera Guerra Mundial porque los abrigos grandes eran incómodos.

El mono nació en la Europa de entreguerras y su uso se consolidó como una prenda para que hombres, mujeres y niños no salieran en pijama durante los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial. Tras la contienda fue adoptado por los deportistas en versión ajustada para no pasar frío esquiando.

"Vivimos en una sociedad en la que la moda rápida hace que comprar se haya convertido en algo natural", cuando antes de la revolución industrial la ropa pasaba de señores a criados, y se heredaba de padres a hijos, incluso se cedía en los testamentos, en particular la ropa de cama, mantelerías o cortinas, añade la autora.

Épocas en las que los tejidos como el cuero, el lino, el algodón o el terciopelo eran muy valorados, textiles que ahora no cuentan con el mismo aprecio "porque se han convertido en habituales".

Las tendencias son las que modifican la ropa, sobre todo la manera de vestirla, incide Velasco, que incorpora el componente sociológico, como el que tuvo la Revolución Francesa en el atuendo de las mujeres especialmente.

Asegura que ignoramos mucho sobre el origen de prendas tan cotidianas como un delantal "con mucha historia detrás".

Está asociado al trabajo, criadas y mujeres en su casa, pero cuando las mujeres reclamaron ciertas libertades se convirtió en una prenda sofisticada y culta, y muchas damas del entorno revolucionario del siglo XVIII se retrataron con delantales de muselina.

Los zuecos y los zapatos de goma nacieron con el objetivo de proteger el calzado de calles embarradas y sucias, de la nieve o la lluvia, especialmente entre los campesinos.

El chaleco nació en el s. XVII cuando Carlos II de Inglaterra quiso desmarcarse de la influencia francesa y la dependencia de los textiles lujosos importados para fomentar la producción local con una prenda intermedia que abrigara, inspirada en los caftanes y jubones que había visto en Persia.

El popular plumas -asegura- surge después de la Segunda Guerra Mundial con la idea de acolchar los tejidos con poliestireno, que ofrecía mejores cualidades contra la lluvia y el frío, lo que refuerza la idea de que las nuevas calidades son las que determinan nuevas prendas.

"Con el tiempo surgirán tejidos que calienten más vinculados a la tecnología y la sostenibilidad. Los tejidos son los que condicionan la prenda a diseñar", concluye.