"El Gobierno de Estados Unidos no tiene planes de vender armas a China", explicó a EFE un funcionario estadounidense que pidió permanecer anónimo.
Las declaraciones parecen poner en duda lo dicho el domingo por Perdue en una entrevista con la cadena Fox News.
"Trump sigue diciendo 'nosotros vendemos armas a otros países del mundo' (...) de hecho en un momento dado le preguntó a Xi si le gustaría comprar algunas", aseguró el diplomático.
Las declaraciones de Perdue llamaron la atención porque técnicamente la legislación estadounidense impide transferir armamento a Pekín.
La principal restricción es que el Congreso prohibió, después de la matanza de Tiananmen de 1989, la concesión de licencias de exportación a la República Popular China de artículos incluidos en la Lista de Municiones de los Estados Unidos, un catálogo regulado el Departamento de Estado.
Las afirmaciones del embajador estadounidense en China también llaman la atención en un momento en que el Gobierno Trump retiene partidas de armamento destinadas a Taiwán, a la que Pekín considera una provincia rebelde que no descarta tomar por la fuerza, y también que el gigante asiático mantiene unos importantes vínculos comerciales con Rusia e Irán que Washington trata de minar.
