La lluvia, que durante buena parte del día ha obligado a refugiarse bajo distintas carpas, ha dado una tregua a última hora de la tarde y ha permitido a los manifestantes seguir con sus reivindicaciones en contra de las políticas de vivienda, al son de bailes regionales como las jotas o las sevillanas.
Además, el cese de la lluvia ha hecho que más personas se hayan unido a la acampada, lo que ha elevado el número de asistentes a cerca de mil.
La noticia del acuerdo alcanzado a última hora del lunes entre la representación legal de Maricarmen Abascal, de 87 años, y la empresa Urbagestión ha sido recibida con gran alegría por los manifestantes.
"Es una victoria histórica. Es la primera vez que una persona que ha sido desahuciada puede regresar a su casa", ha señalado Hannah, del sindicato de Inquilinas e Inquilinos.
María Díaz, por su parte, ha expresado cierta resignación, puesto que considera que la empresa que compró el inmueble está intentando "lavar su imagen" concediendo "migajas" a la anciana.
La Policía Nacional acordonó la Real Casa de Correos, sede del Ejecutivo madrileño, a última hora de la noche para alejar a los manifestantes del edificio.
Pese al momento de tensión que se vivió, con el paso de los minutos la acampada ha continuado con normalidad y con un ambiente alegre y festivo, marcado por los corros entre manifestantes conversando, cantando o bailando.
La decisión que tome el Consejo de Ministros este martes también ha sobrevolado la concentración aunque entre los manifestantes no hay grandes esperanzas de que suponga cambios sustanciales.
"No esperamos gran cosa. Sabemos que de alguna forma, lo que salga de ahí no va a servir a los verdaderos intereses de la clase trabajadora", ha expresado David Muller, representante del Sindicato de Vivienda de Tetuán.
No obstante, pase lo que pase este martes, Hannah ha confirmado que las movilizaciones y la acampada "van a continuar" y su propio sindicato va a seguir "presionando".
A pesar del paso de los días, la lluvia y de ser un día laborable, el número de manifestantes ha ido en aumento. Este lunes por la mañana las estimaciones rondaban las 600 personas, sin embargo, al caer la noche, las personas concentradas superaban el millar de personas.
"He tenido que ir a trabajar y hacer mis quehaceres", pero he vuelto, ha comentado una manifestante.
Asimismo, tras una asamblea entre distintas organizaciones sindicales, han decidido que seguirán su acampada, indistintamente del resultado que salga del Consejo de Ministros.
