"Tenemos que ser persistentes", afirmó Suica al inicio de la conferencia Pathways to Peace, organizada por Canadá, Ucrania y Noruega para impulsar el regreso de menores, civiles detenidos y prisioneros de guerra ucranianos que permanecen bajo control ruso.
La reunión, que se celebra este lunes y martes, congrega a representantes de alrededor de sesenta países y diez organizaciones internacionales y pretende reforzar la cooperación para localizar y devolver a los afectados, garantizar acceso humanitario y facilitar su rehabilitación y reintegración una vez que regresen a Ucrania.
Suica señaló en un encuentro con los medios que la Comisión Europea ha destinado 50 millones de euros a programas relacionados con los menores.
"No se trata solamente de traerlos de vuelta", explicó. "Una vez que regresan, ¿cómo vamos a reintegrarlos y rehabilitarlos?".
La Comisión Europea (CE) anunció en mayo esa partida para apoyar la localización, retorno y reintegración de los menores y reforzar los sistemas de protección, educación y acceso a la justicia.
Además, el Consejo de la UE sancionó este lunes a diez personas y 17 entidades vinculadas con la deportación, traslado forzoso y asimilación de niños ucranianos, entre ellas organizaciones y centros relacionados con programas de adoctrinamiento y educación militarizada.
Según datos oficiales ucranianos citados por Canadá, se han documentado 20.651 posibles casos de deportación ilegal o traslado forzoso de menores desde el inicio de la invasión rusa y 2.573 niños han podido regresar desde Rusia o los territorios ocupados.
Suica reconoció que conseguir nuevos retornos es difícil en un escenario internacional "polarizado" y defendió combinar financiación, sanciones y presión diplomática sobre Moscú.
"Tenemos que estar presentes, tenemos que presionar y tenemos que hacer lo que podamos con las herramientas que tenemos a nuestra disposición", afirmó.
