"Unos hombres armados desconocidos abrieron fuego contra la furgoneta patrulla de la policía de tráfico, matando a tres agentes e hiriendo a dos civiles", declaró a EFE el oficial de policía de la comisaría del distrito de Tank, donde ocurrió el tiroteo, Farid Ullah.
Según el agente, los atacantes huyeron tras el ataque con el vehículo policial, tras lo que las autoridades han acordonado las carreteras y han lanzado una operación de búsqueda para detener a los sospechosos.
Ningún grupo reivindicó la autoría del ataque hasta la redacción de la noticia.
El Gobierno de Pakistán acusó al grupo Tehrik-i-Taliban Pakistan (TTP, talibanes paquistaníes) de haber perpetrado el ataque. Según Islamabad, este grupo actúa bajo la protección del régimen talibán de Afganistán.
El ministro federal del Interior, Mohsin Naqvi, condenó en un comunicado el incidente. "El ministro expresó su pesar por el martirio de tres militares en el tiroteo (...) Los sacrificios eternos de los mártires en la guerra contra el terrorismo no serán en vano", subrayó.
La provincia noroccidental de KP, que comparte frontera con Afganistán, es epicentro de un repunte de la violencia insurgente este mes, con ataques atribuidos al Tehrik-i-Taliban Pakistan (TTP) y otros grupos armados en los que han muerto decenas de personas, entre ellas miembros de las fuerzas de seguridad y la policía.
El sábado, el TTP reivindicó la autoría de un ataque contra el puesto de control policial en la misma provincia, que dejó al menos 13 muertos y más de 30 heridos, según el último balance oficial.
Este último ataque se produce tras un atentado el pasado 18 de septiembre contra un complejo policial en Kohat, en Khyber Pakhtunkhwa, en el que murieron al menos 50 personas, entre ellos 27 policías, y más de 100 resultaron heridas.
El ataque desencadenó enfrentamientos transfronterizos entre Pakistán y Afganistán entre acusaciones de terrorismo.
