Las fuentes indicaron que los enfrentamientos que empezaron hace semanas continuaron en los distritos de Al Aghabera y Jabal Habashi, en la provincia suroeste de Taiz, y en Al Madhariba, en la vecina provincia de Lahj, zonas de combate críticas debido a su cercanía con el estrecho, donde las fuerzas gubernamentales y los hutíes intercambiaron fuego de artillería.
Asimismo, las fuerzas gubernamentales repelieron ataques de los rebeldes en Bani Bakari y Jabal Habashi -ambas localidades ubicadas en Taiz- e impidieron un intento de infiltración, añadieron las citadas fuentes.
Los combates y los bombardeos también siguieron en el sur de Taiz, así como en Ras al Ara y Kahbub, en Lahj, donde las fuerzas del Gobierno yemení reconocido internacionalmente afirmaron haber destruido vehículos hutíes este mismo lunes.
En la cercana localidad de Ras Umaira, al menos cuatro soldados gubernamentales murieron y varios resultaron heridos cuando un misil hutí impactó en su posición la madrugada del martes, según las fuentes.
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Asimismo, fuentes gubernamentales indicaron que los bombardeos hutíes también alcanzaron zonas de Dhubab, en el suroeste y a 50 kilómetros de Bab al Mandab, y sus fuerzas respondieron con ataques aéreos y fuego de artillería contra posiciones de los rebeldes.
El portavoz del Ejército yemení, Majid al Nuzaili, informó ayer de que llevaron a cabo 356 operaciones contra posiciones hutíes en diez frentes, entre ellos Taiz, Marib, Al Yauf, Lahj, Al Baida, Haradh y la costa del mar Rojo, que dejaron 476 combatientes rebeldes muertos o heridos.
Por su parte, el portavoz militar de los hutíes, Yahya Sarea, denunció este lunes que “aviones de combate” de Arabia Saudí -país que apoya al Gobierno reconocido yemení- “llevaron a cabo 38 incursiones y ataques con misiles” que tuvieron como objetivo Taiz, Saada y Hajjah, provocando “víctimas civiles”.
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Los enfrentamientos se producen después de que semanas antes los insurgentes lograran consolidar sus mayores avances en la costa occidental y meridional del Yemen, haciéndose con la inmensa mayoría de la costa del mar Rojo y reforzando su control en torno al estrecho de Bab al Mandeb.
Ese estrecho conecta el mar Rojo con el golfo de Adén y el océano Índico y es una ruta clave hacia el canal de Suez, por donde pasa cerca del 15 % del comercio marítimo mundial, incluidos petróleo, gas y mercancías.
Los frentes más activos actualmente están en Lahj y Taiz, especialmente en la costa de Bab al Mandeb y en zonas como el monte Numan, mientras continúan choques en Marib, Al Yauf y otras áreas del oeste y norte.
El Gobierno yemení aseguró este lunes haber recuperado la iniciativa en varios puntos y ha respondido con ataques terrestres y bombardeos, además de ordenar a las autoridades acelerar la implementación de la “movilización general” del Ejército.
