El operativo se desarrolló en la ciudad costera de Guayaquil, una de las más golpeadas por la violencia en el país, en la que se realizaron 16 allanamientos y se incautaron teléfonos celulares, documentación relacionada con la investigación y otras evidencias, informó la Fiscalía.
El Ministerio Público investiga la presunta manipulación de pruebas que estaban bajo custodia policial, así como la sustracción y posterior comercialización de vehículos y autopartes almacenados en instalaciones donde las autoridades mantienen automóviles retenidos o incautados.
El ministro del Interior, Jhon Reimberg, señaló en redes sociales que la "depuración policial es un compromiso firme" y afirmó que las autoridades no tolerarán que agentes involucrados en hechos irregulares afecten a la institución.
