Japón eleva hasta veinte veces las tasas para trámites de residencia de extranjeros

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Tokio, 1 oct (EFE).- Japón elevó este jueves las tasas para renovar o modificar los permisos de residencia de extranjeros, incluido un aumento de veinte veces para obtener la residencia permanente, que pasa de 10.000 yenes (63 dólares) a 200.000 (1.268 dólares), parte del endurecimiento de la política inmigratoria del Gobierno nipón.

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Para las solicitudes presenciales de cambio de estatus de residencia o de prórroga del período de estancia, que hasta ahora costaban 6.000 yenes independientemente de la duración concedida, la tarifa pasa a depender del período autorizado, según la Agencia de Servicios de Inmigración.

Desde este jueves, las tarifas pasan a oscilar entre 10.000 yenes (63 dólares) para estancias de hasta tres meses y 75.000 yenes (475 dólares) para períodos de cinco años o más, con varios tramos intermedios, como 33.000 yenes (209 dólares) para permisos de un año.

La residencia permanente, que tiene ahora un costo fijo de 200.000 yenes (1.268 dólares), debe realizarse de manera presencial; sin embargo, los trámites de cambio de estatus o prórroga tienen tarifas algo inferiores si se realizan en línea, con diferencias de hasta 10.000 yenes (63 dólares).

La subida deriva de una reforma de la legislación migratoria promulgada en junio y se produce en el marco de un endurecimiento más amplio de las normas para extranjeros impulsado por la Administración de la primera ministra, Sanae Takaichi, desde comienzos de año.

La Agencia de Servicios Migratorios justificó específicamente el aumento de las tasas por los costes de examinar las solicitudes y gestionar la entrada y residencia de extranjeros.

También señaló que los mayores ingresos contribuirán a financiar medidas como el refuerzo de la lucha contra la permanencia irregular, la digitalización de los trámites y programas para facilitar la integración de extranjeros, dentro del plan gubernamental para una "convivencia ordenada".

La normativa permite reducir las tasas a personas con dificultades económicas comparables a las de quienes necesitan asistencia pública y que, además, requieran consideración humanitaria.

El encarecimiento provocó solicitudes masivas antes de su entrada en vigor. Unas 350 personas esperaban el martes a la apertura de la oficina migratoria de Osaka, con filas que se extendían fuera del edificio, según la agencia local de noticias Kyodo.

El Gobierno endurecerá además desde abril de 2027 los criterios para obtener la residencia permanente, incorporando mayores exigencias económicas y de tiempo de residencia, así como un dominio intermedio del idioma japonés.