El más reciente informe de coyuntura económica trimestral del banco central japonés, conocido como Tankan, mostró que el índice de confianza entre las principales empresas manufactureras nacionales se situó en 24 puntos en el tercer trimestre del año, en comparación con los 22 registrados en la encuesta sobre el período entre abril y junio.
El resultado supera la previsión del BoJ, que calculaba que la confianza de los grandes grupos nipones, incluidos los de la industria automotriz y la electrónica, sufriría una caída hasta los 17 puntos en el período que terminó en septiembre, en medio de las repercusiones en las cadenas de suministro energético por la guerra entre Irán y Estados Unidos.
La cifra representa el sexto trimestre consecutivo de mejora de la confianza entre los grandes fabricantes, apoyada por avances en sectores como la siderurgia, la maquinaria de producción y la industria química, que mostraron aumentos considerables con respecto al trimestre anterior y unos datos superiores a las estimaciones.
Las empresas, sin embargo, anticipan un deterioro de la confianza hasta los 21 puntos en diciembre.
En lo que respecta a las grandes empresas no manufactureras japonesas, entre las que se incluyen las del sector servicios, la confianza descendió dos puntos, hasta 35, después de haber alcanzado su nivel más alto en aproximadamente 35 años en el segundo trimestre.
El índice Tankan mide el porcentaje de compañías japonesas que creen que las condiciones de negocio son favorables, menos las que piensan lo contrario, y está considerado como un importante anticipo sobre el crecimiento económico de Japón y un factor influyente en las decisiones sobre política monetaria del BoJ.
