Así lo indicó el monarca en la inauguración en el Congreso español del XII Foro Parlamentario Iberoamericano, un encuentro previo a la celebración en Madrid de la XXX Cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de los países de la Comunidad Iberoamericana los próximos 4 y 5 de noviembre.
El rey defendió a Iberoamérica como una causa merecedora "de las mejores ideas, de los mayores esfuerzos y, en las actuales circunstancias, más necesaria que nunca", ya que en tiempos de geopolítica compleja y variable "no es posible llegar muy lejos si se avanza solo".
Y, por eso, indicó que hay que unir fuerzas "sin perder la autonomía e iniciativa de cada uno": siendo protagonistas y no "convidados o espectadores pasivos de iniciativas ajenas".
El rey subrayó el "imaginario colectivo" que supone un espejo que a veces, no obstante, "se ha oscurecido, por avatares históricos, bajo capas de desencuentro e incomprensión", pero que siempre ha estado ahí.
También destacó la cooperación que les une y que, desde hace 35 años en que se iniciaron las cumbres iberoamericanas, es la gran aportación de este espacio a la democracia y al Estado de derecho.
Felipe VI hizo referencia también a los temas que abordará este Foro Parlamentario Iberoamericano, que reúne a representantes del Poder Legislativo de los 22 países que integran la comunidad iberoamericana: el impacto de la inteligencia artificial (IA); la fragmentación, polarización, desinformación y populismo; la igualdad de género; y la vigencia de la diplomacia parlamentaria.
Y destacó la necesidad de marcos normativos sobre la IA, de desarrollar una actitud vigilante y un refuerzo de las instituciones ante las amenazas a la democracia como son la desinformación y la polarización.
Según el rey, en un momento en el que se habla de reconfiguración de bloques y desconexión de las cadenas de suministro, o de la ruptura del orden basado en reglas, Iberoamérica debe ser capaz "de reforzar los intercambios comerciales, los flujos de inversión y el emprendimiento bajo marcos estables, previsibles, garantes contra los abusos; así como atentos a los desequilibrios y a los más vulnerables".
