Doce de los acusados fueron condenados a muerte en la horca: Hermann Göring, Martin Bormann (en ausencia), Hans Frank, Wilhelm Frick, Alfred Jodl, Ernst Kaltenbrunner, Wilhelm Keitel, Joachim von Ribbentrop, Alfred Rosenberg, Fritz Sauckel, Arthur Seyß-Inquart y Julius Streicher.
Göring se suicidó poco antes de su ejecución y las demás sentencias se ejecutaron el 16 de octubre de 1946.
Las cuatro potencias vencedoras -Estados Unidos, Reino Unido, Francia y la Unión Soviética- habían pactado en agosto de 1945 junto con otros 19 Estados en el Acuerdo de Londres el establecimiento de un Tribunal Militar Internacional encargado de juzgar a los máximos responsables del régimen nazi.
El Estatuto de Londres constituyó la base jurídica para el enjuiciamiento de los crímenes nazis y estableció tres nuevos tipos de delito: crímenes contra la paz, crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad.
La sesión constitutiva del Tribunal Militar Internacional se celebró el 18 de octubre de ese mismo año en Berlín, en el edificio del Tribunal Superior de Apelación, sede del Consejo de Control Aliado.
La elección por parte de las potencias vencedoras del Palacio de Justicia de Núremberg como sede del juicio tuvo un gran peso simbólico, ya que esta ciudad bávara, en el sur de Alemania, acogió desde 1927 los congresos del partido nazi.
También en esa urbe se promulgaron las Leyes de Núremberg de 1935 con las que el régimen legitimó la discriminación y la persecución de la población judía.
Los Juicios de Núremberg contra los principales criminales de guerra nazis se prolongaron durante 218 días, del 20 de noviembre de 1945 al 1 de octubre de 1946, y además de las doce sentencias a muerte, se dictaron penas de prisión contra Walther Funk, Rudolf Hess y Erich Raeder -condenados a cadena perpetua- y Karl Dönitz, Konstantin von Neurath, Baldur von Schirach y Albert Speer, mientras que Hans Fritzsche, Franz von Papen y Hjalmar Schacht fueron absueltos.
