La agencia emitió varias directrices esta semana en las que determina que solo los agentes de la división de Operaciones de Ejecución y Remoción (ERO) de ICE que hayan completado la capacitación pertinente podrán participar en las detenciones, detalló la fuente que pidió no ser identificada.
Los agentes sin la formación adecuada solo podrán prestar asistencia, pero no actuar como la autoridad principal a cargo de la intervención, agregó.
La medida surge tras varios operativos en los que agentes de ICE buscaban detener a vehículos y terminaron disparando sus armas.
El último incidente ocurrió el pasado 20 de septiembre, cuando un agente disparó contra Wilber Garcés, de 28 años, tras una parada migratoria en el norte de Austin, Texas.
El tiroteo ocurrió a poco más de dos meses después de que un agente de ICE matara el pasado 7 de julio en Houston (Texas) a Lorenzo Salgado Araujo, un migrante mexicano de 52 años.
Estos incidentes se producen en medio del aumento de las operaciones contra migrantes durante el segundo mandato del presidente Donald Trump.
Un informe publicado en julio por The Washington Post contabilizó al menos diecisiete conductores baleados durante operativos de agentes federales de inmigración desde el regreso de Trump a la Casa Blanca, de los cuales seis murieron. El recuento incluye actuaciones de ICE y de otras agencias federales de inmigración.
