"Los presuntos responsables fueron imputados. Muy probablemente, yo era su objetivo", escribió Kasparov en un artículo publicado el miércoles en The Next Move, la plataforma de la Renew Democracy Initiative, que preside.
En el texto, el opositor, que vive en Nueva York desde 2013, explica que ni él ni su socio Ivan Tyutrin fueron informados explícitamente de que fueran las personas identificadas de forma anónima como objetivos en una acusación presentada por las autoridades estadounidenses, aunque sí recibieron alertas de los servicios de seguridad.
"Fuimos advertidos por los servicios de seguridad de Lituania y Estados Unidos de que nuestras vidas estaban en peligro y de que debíamos tomar precauciones", escribió Kasparov, que aseguró haber tomado esas precauciones y que continuará haciéndolo.
Agregó que la noticia que lo identifica junto a Tyutrin como objetivo de asesinato "no puede considerarse una sorpresa, pero sigue siendo un shock".
El Departamento de Justicia estadounidense anunció el pasado 15 de septiembre la imputación de cinco personas a las que vincula con una red que, según la Fiscalía, trabaja para los servicios de inteligencia rusos.
La red buscaba reclutar a personas en Estados Unidos para vigilar y asesinar a un destacado disidente ruso residente en el país.
Según la acusación, la red pagó a un residente en Estados Unidos entre 1.000 y 1.500 dólares para vigilar al objetivo y posteriormente le ofreció 40.000 dólares para "eliminarlo".
Kasparov, de 63 años, abandonó Rusia en 2013 y desde entonces reside en Nueva York. Fue campeón mundial de ajedrez entre 1985 y 2000 y posteriormente se convirtió en uno de los rostros más conocidos de la oposición rusa en el exilio al presidente Vladímir Putin.
En su artículo, Kasparov recuerda el asesinato del opositor Boris Nemtsov, tiroteado frente al Kremlin en 2015, y afirma que durante años respondió con ironía a quienes le preguntaban si temía por su seguridad.
