Al término de la sesión, los contratos del WTI para el mes de noviembre, los de referencia en Estados Unidos, restaban 1,76 dólares respecto al cierre anterior.
En el cómputo semanal, el precio del crudo estadounidense bajó en torno a un 1,3 %.
El mercado del crudo arrancó la semana pendiente de posibles avances diplomáticos entre Estados Unidos e Irán, después de que se llevaran a cabo negociaciones indirectas medidas por Catar relacionadas con el plan de siete días para abrir el estrecho de Ormuz que el presidente Donald Trump rechazó.
Sin embargo, la esperanza de paz se terminó diluyendo tras el regreso a su país de la delegación iraní que viajó a Nueva York para participar en la semana de Alto Nivel de la Asamblea General de la ONU.
Mientras, los inversores acogieron con optimismo la noticia de la reparación del oleoducto Este-Oeste en Arabia Saudí luego de ser atacado y que volvió a hacer operativa una ruta que Riad había utilizado durante la guerra de Irán debido al cierre del estrecho de Ormuz, que obligó a Arabia Saudí, el mayor productor de petróleo de la OPEP, a desviar sus flujos de crudo hacia el mar Rojo.
El precio se volvió a disparar ante el temor a una nueva escalada en la región, después de que The Wall Street Journal afirmara, al citar a funcionarios estadounidenses, que el Pentágono tiene previsto enviar un tercer grupo de ataque de portaaviones y buques a Oriente Medio.
Sin embargo, la alarma alcista se rebajó de nuevo, tras el anunció del acuerdo de los países del G7 para liberar de manera coordinada cien millones de barriles de petróleo y diésel durante los próximos cuatro meses.
