"Las adhesiones son muchas, por encima del 60 %", afirmó Torres durante una manifestación que recorrió este viernes el centro de Lisboa hasta el Ministerio de Finanzas para reclamar mejoras salariales y profesionales.
La dirigente sindical explicó que los primeros datos corresponden principalmente al turno nocturno del sector de recogida de residuos, donde algunos servicios permanecieron cerrados, y precisó que todavía no dispone de cifras globales del seguimiento durante el resto de la jornada.
La huelga de 24 horas afecta a las denominadas carreras generales de la Administración, que incluyen personal de apoyo, administrativo y técnico.
Los tres sindicatos convocantes, vinculados a la Confederación General de los Trabajadores Portugueses (CGTP-IN), reclaman una subida salarial adicional del 15 %, con un mínimo de 150 euros por trabajador, y mejoras en las carreras profesionales.
"El Gobierno hace como que negocia, pero no negocia nada", afirmó Torres, quien aseguró que los trabajadores continuarán movilizándose si el Ejecutivo conservador de Luís Montenegro no responde a sus reivindicaciones.
El Gobierno firmó en enero con otras organizaciones sindicales un acuerdo salarial para 2026-2029 que este año elevó el salario base mínimo del sector público a 934,99 euros mensuales y contempla nuevas subidas hasta 2029.
La protesta coincide con otra huelga en la sanidad portuguesa, convocada para reclamar más contrataciones y mejoras profesionales.
