Expertos españoles califican de "indestructibles" las relaciones con EEUU

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Madrid, 6 oct (EFE).- Expertos españoles calificaron este martes de "indestructibles" y "por encima de vaivenes políticos" las relaciones de España con Estados Unidos, en un encuentro organizado por la Casa de América con motivo de los 250 años de la independencia de EE. UU.

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Bajo el título 'Las relaciones transatlánticas en el 250 aniversario de la independencia de los Estados Unidos', Casa de América y el Instituto Franklin-UAH reunió en Madrid a académicos, diplomáticos, responsables institucionales, expertos en política exterior y relaciones internacionales, representantes del ámbito empresarial y jóvenes profesionales.

Entre ellos la presidenta del Consejo de Estado español, Carmen Calvo, que afirmó que las relaciones bilaterales entre Madrid y Washington son "absolutamente sólidas", lo cual subrayó que no se pueden reducir a la afinidad ideológica entre mandatarios, sino que descansa sobre intercambios comerciales, culturales, académicos y lingüísticos muy consolidados, a pesar de que en ocasiones los gobernantes "tensan las cuerdas" por intereses de política interna o estrategia internacional.

Calvo también insistió en la necesidad de que Europa y EE. UU. actúen como bastiones democráticos frente a corporaciones tecnológicas, con reglamentos sobre la inteligencia artificial para proteger los procesos electorales y las instituciones democráticas ante interferencias.

En una nación donde conviven las dos lenguas maternas de mayor influencia global, el inglés y el castellano, Calvo abogó por la defensa del mestizaje cultural inevitable y enriquecedor de la sociedad, frente al uso del idioma como arma de confrontación.

Por su parte, la ex vicepresidenta del Gobierno español Soraya Sáenz de Santamaría destacó una necesidad de reconfiguración del vínculo trasatlántico en el cual la Unión Europea debe de asumir una corresponsabilidad activa en materia de defensa, soberanía energética e innovación tecnológica para consolidarse como un socio horizontal y no como un actor dependiente de Washington.

Sáenz de Santamaría analizó la evolución del vínculo trasatlántico desde la caída del Muro de Berlín en 1989 hasta la crisis de 2008, pasando por los atentados del 2001, fecha en la cual China entró en la Organización Mundial del Comercio.

A su juicio, el panorama actual no supone un simple retorno a la Guerra Fría, sino que se asemeja a una estructura "neomedieval" de poder en la que coexisten potencias neoimperiales como la Rusia actual, actores regionales asertivos como Turquía e India, y gigantes corporativos tecnológicos como Nvidia, cuya capitalización bursátil supera el producto interior bruto de países como Alemania.

Frente a esta coyuntura, Sáenz de Santamaría sostuvo que la relación trasatlántica debe articularse sobre la base de intereses y valores compartidos, asegurando que Estados Unidos no demanda países subordinados, sino aliados capacitados para responder colectivamente en espacios estratégicos como el Ártico o la OTAN.