La inmensa colección de imágenes Pinault navega en París por la historia de la fotografía

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París, 6 oct (EFE).- Unas 700 obras fotográficas firmadas por más de 70 artistas, desde Man Ray a Annie Leibovitz, permitirán este otoño repasar la historia de la fotografía -una invención que cumple este año su bicentenario- a través algunas de las imágenes más famosas de la historia, reunidas por François Pinault.

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Desplegado en la antigua Bolsa de Comercio, el edificio histórico del centro de París que actualmente acoge la colección de arte del multimillonario empresario fundador del grupo Kering, el proyecto se titula 'Remember me' ('Recuérdame'), en un guiño a la relación entre la imagen fija y la memoria, y podrá visitarse del 7 de octubre al 18 de enero.

Condensa lo más notable de una colección iniciada hace dos décadas y que está compuesta por más de 8.000 tirajes fotográficos, incluidas obras maestras como 'Derrière la gare Saint-Lazare' (1932), uno de los grandes ejemplos del concepto del "instante decisivo" de Henri Cartier-Bresson; o el beso probablemente más famoso de la historia retratado en 'Le baiser de l'hôtel de ville' por Robert Doisneau (1950).

También están la impactante imagen del soldado republicano siendo abatido en la Guerra Civil española que captó Robert Capa ('The Falling Soldier') en 1936 o la considerada la foto de moda más famosa del mundo: la modelo estadounidense Dovima inmortalizada por Richard Avedon entre elefantes.

La Fundación Pinault, sin embargo, apenas ha expuesto fotografía, al privilegiar habitualmente otras disciplinas del arte, como la pintura, la escultura o las instalaciones. Pero el bicentenario de su invención por el francés Joseph Nicéphore Niépce ha sido la ocasión para dar un giro a esa costumbre, según señaló este martes la directora y conservadora general de la colección, Emma Lavigne.

"En un mundo de proliferación de las imágenes, de supuesta desmaterialización del aura, estas imágenes continúan hablándonos, interpelándonos", manifestó esta experta, al presentar la exposición a la prensa en vísperas de su apertura al público.

La muestra es un "gran homenaje a la fotografía", señaló por su parte Matthieu Humery, comisario de 'Remember me', pero sin caer excesivamente en el didactismo.

Por eso el recorrido comienza por dos grandes salas temáticas dedicadas a dos visiones muy distintas de la fotografía: la del estadounidense Irving Penn y la del francés Raymond Depardon.

Del primero se podrán ver en la Bolsa de Comercio nada menos que 450 ejemplos de sus retratos en blanco y negro, sus naturalezas muertas y sus fotografías de moda. Aparecen desplegadas en una enorme galería, y con una escenografía abrumadora, para ilustrar la magnitud monumental de la obra de Penn, plagada de rostros famosos como Al Pacino o John F. Kennedy.

Frente a eso, la obra de Depardon se presenta como un viaje por la Francia menos mirada, la de las esquinas de las calles de los pueblos y las carnicerías de barrio.

La muestra reflexiona así sobre la capacidad de la cámara de adaptarse y ponerse al servicio del arte, antes de mutar ella misma para proponer un recorrido más temático, con salas dedicadas a la fotografía del mar, al trabajo en serie, a la puesta en escena, a la presencia del cuerpo y hasta a la práctica desaparición de la foto como reflejo estricto del mundo, cuando los autores apuestan por ejercicios más abstractos y metafísicos.

El recorrido puramente fotográfico se complementa con una gran instalación que se despliega en la zona central del imponente edificio, su famosa Rotonda, como es habitual en las exposiciones de la Fundación Pinault.

Estas instalaciones tienden a convertirse en uno de los contenidos más "instagrameados" de cada temporada cultural en París y, en esta ocasión, el encargo recayó sobre la estadounidense Barbara Kruger para abordar la relación entre la imagen y el texto.

La obra ideada por Kruger, que se estrena para esta exposición, se denomina 'The History of Tears' y se expande por las paredes y el suelo de la Rotonda en forma de citas de textos de George Orwell, Roland Barthes y Aimé Césaire.