Cervantes reveló en el Quijote un secreto militar, de espionaje, ocurrido 25 años antes

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Toledo (España), 12 oct (EFE).- Miguel de Cervantes reveló en 'Don Quijote de la Mancha' un secreto militar que había ocurrido 25 años atrás en Barcelona, del que el escritor supo por una persona conocida que estuvo implicada en esa trama de espionaje de 1589, cuando el bandolero Tomás de Banyuls estaba negociando la entrega de un condado al rey de España Felipe II.

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Lo explicó a EFE el investigador cervantista Javier Escudero, autor de varios libros sobre la obra cervantina y sobre personajes reales que aparecen en la novelas de Miguel de Cervantes, que ha localizado pruebas documentales sobre aquellos espionajes y cómo supo de ellos el autor del 'Quijote'.

Antonio Moreno, un personaje principal en la segunda parte del 'Quijote' y en el final del libro, fue una persona real del que ha quedado rastro documental en los archivos.

Fue hombre de confianza del virrey de Barcelona y hacía de enlace entre los bandoleros 'nobiliarios' (nyarros) y la Corte en el contexto de las guerras de religión con Francia.

En julio de 1589 Moreno recibió una carta que le entregó el fundador de estos bandoleros, Tomás de Banyuls, a quien el rey había encargado una negociación secreta: este mismo pasaje lo reflejó Cervantes un cuarto de siglo más tarde en el 'Quijote', cuando narra que uno estos bandoleros se disfraza y lleva una carta a Antonio Moreno en el palacio virreinal de Barcelona.

Aquella carta de 1589 se conserva en el Archivo General de Simancas y ha sido estudiada, entre otros, por Eva Serra, aunque no se ha relacionado con Miguel de Cervantes y el 'Quijote' hasta ahora.

Escudero señala que este espionaje no fue un asunto conocido en la época de Cervantes y, además, Antonio Moreno había muerto en 1592, por lo que el escritor solo pudo haber conocido este episodio por una fuente muy cercana, en concreto por Pedro de Isunza, que ayudó a Antonio Moreno y, posteriormente, fue veedor y contador de las galeras de Barcelona y jefe de Cervantes, con lo que pudo ser la inspiración de este episodio real en el 'Quijote'.

"En teoría las autoridades tenían que perseguir a los bandoleros, pero estos bandoleros actuaban como agentes infiltrados en Francia y pasaban información", explica el investigador, quien agrega que Cervantes lo que está escribiendo es "un secreto militar", algo que no se debería conocer.

Antonio Moreno, además, no solo "aparece" en la segunda parte del 'Quijote' sino que "es el protagonista de todo el final del 'Quijote'" y de hecho en el desafío entre don Quijote y el caballero de la Blanca Luna en las playas de Barcelona es Antonio Moreno el que levanta a don Quijote de la arena de la playa.

Paradójicamente, Antonio Moreno fue, en vida, el organizador del último duelo caballeresco que hubo en España, en el año 1556, algo que también debía conocer Cervantes.

El investigador asegura que "el estudio de los personajes reales" que aparecen en la obra de Cervantes, al tratarse de personajes "muy cercanos" al escritor, aportan "mucha información sobre su vida y sobre sus intereses, tanto personales como literarios".

Así, defiende que cuando habla del cautiverio "no habla del cautiverio en general, sino de su cautiverio" y cuando se refiere a Barcelona "no habla de cualquier personaje de Barcelona sino de los amigos de sus amigos en Barcelona. Es decir, episodios concretos que nos permiten conocer a Cervantes".

Escudero, que está trabajando en un libro sobre Cervantes en Barcelona, va a participar en noviembre en el Congreso de la Asociación de Cervantistas en Ciudad Real, donde abordará su investigación sobre los secretos militares que reveló Miguel de Cervantes.