"Se proyecta que el crecimiento en Japón se desacelere hasta el 0,7 % en 2026", dijo el FMI en su último informe de perspectivas económicas que se presentó este martes en Bangkok, en el que no obstante mejora una décima el avance del PIB respecto a sus previsiones del mes de julio.
Para 2027 el Fondo mantiene el crecimiento del país en el 0,7 %, igual que en julio.
El organismo indicó que los factores determinantes serán el encarecimiento y la subida de los tipos de interés, que frenarán el consumo y la inversión. Sin embargo, el Gobierno amortiguará "parcialmente" el impacto de los precios de la energía con medidas fiscales, para "disipar la perturbación".
A diferencia de Estados Unidos o la zona euro, según dichas proyecciones, el Banco de Japón moverá progresivamente sus tipos hacia un nivel neutro.
El FMI espera que la inflación japonesa retorne al 2 % a finales de 2027, en línea con el objetivo del banco central.
Asimismo, subrayó la alta inestabilidad en el mercado de divisas, pero especialmente en Asia, lo que obligó a las autoridades de Estados Unidos y Japón a intervenir conjuntamente, ante la debilidad del yen.
