"Esta es una visita histórica que ha generado un enorme interés en nuestra sociedad", declaró el presidente kazajo, Kasim-Yomart Tokáyev, tras recibirles en Akorda, su residencia.
El próximo año, recordó, ambos países celebrarán el 35 aniversario del establecimiento de relaciones diplomáticas.
Subrayó que Kazajistán considera a Bélgica un socio europeo de larga trayectoria y confianza.
Según el presidente kazajo, Bruselas se encuentra entre los principales socios comerciales del país y entre los diez mayores inversores en su economía.
El líder kazajo destacó el potencial para ampliar la cooperación en transporte y logística, minerales críticos, energías renovables, agricultura, sanidad e inteligencia artificial.
Las partes prestaron especial atención a la interacción dentro de la Unión Europea y los foros internacionales.
El rey Felipe, por su parte, destacó el rápido desarrollo de Kazajistán y la creciente importancia de Asia Central para Bélgica.
El rey belga expresó su confianza en que las relaciones bilaterales puedan elevarse a un nivel cualitativamente superior, haciendo hincapié en el potencial de cooperación en energía, inteligencia artificial y ciencia.
“Todos estamos muy impresionados por el desarrollo del país bajo su liderazgo”, dijo a Tokáyev.
La delegación belga incluyó a representantes del gobierno, autoridades regionales, empresas, instituciones académicas y medios de comunicación.
Uno de los principales puntos del programa será la cuarta reunión del Consejo Empresarial kazajo-belga, que tendrá lugar en Astaná el martes.
Según Tokáyev, esta plataforma debería facilitar la implementación de iniciativas prometedoras y garantizar resultados económicos concretos.
Y es que, según el Ministerio de Comercio de Kazajistán, el volumen de comercio entre ambos países, de enero a agosto de 2026, aumentó un 9% con respecto al mismo periodo del año anterior, pasando de 324 millones de dólares a 353,1 millones de dólares.
Las exportaciones de Kazajistán crecieron un 9,7%, alcanzando los 183,7 millones de dólares. Los principales productos exportados fueron semillas de linaza, minerales y concentrados de molibdeno y titanio.
Las importaciones de productos belgas aumentaron un 8,3%, llegando a los 169,4 millones de dólares.
Kazajistán adquirió principalmente productos farmacéuticos, maquinaria industrial y agrícola, productos derivados del petróleo, tractores, vacunas y otros suministros médicos.
