El Salvador mide sus capacidades de evacuación durante un simulacro de terremoto

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San Salvador, 14 oct (EFE).- Empleados públicos y privados, estudiantes y personal de la salud participaron este miércoles en un simulacro de terremoto de magnitud 8 en El Salvador, con la finalidad de medir sus capacidades de evacuación ante un sismo, cuando se cumplen 40 años del terremoto del 10 de octubre de 1986 que causó la muerte de unas 1.500 personas.

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La Dirección General de Protección Civil informó de que, en todo el país, se registró la participación de al menos 7.114 instituciones y organizaciones de distintos sectores, entre escuelas, empresas, hospitales, instituciones públicas, universidades y comunidades.

El director de Protección Civil, Luis Alonso Anaya, declaró a la prensa que este tipo de ejercicios permiten poner en práctica los protocolos de respuesta, identificar oportunidades de mejora y fortalecer la capacidad de actuación de las instituciones y de la población ante una emergencia.

Anaya resaltó la importancia de que las personas trasladen estos conocimientos hasta sus hogares para tomar medidas de prevención en la familia y así evitar tragedias.

"Hay que pensar no solamente en nuestro ambiente de trabajo o escolar. Debemos hablar con la familia y establecer una ruta para salir de casa, establecer un punto de reunión, y coordinar la asistencia en caso de las emergencias", apuntó.

El ejercicio se llevó a cabo ante el escenario de un terremoto de magnitud 8 con impacto en todo el país, causando daños en edificios y viviendas, interrupción de servicios básicos, conatos de incendios y personas lesionadas.

Además, se realizó en momentos en que en varios países de América se han registrado terremotos, como en el caso del doble terremoto en Venezuela el pasado 24 de junio con un saldo de 6.500 muertos, Colombia el pasado 10 de agosto con 335 fallecidos y el sismo del pasado viernes de magnitud 7,7 en Panamá que causó cerca de una treintena de heridos y más de tres mil edificaciones afectadas.

La mayoría de los sismos que se producen en El Salvador habitualmente tienen su origen en aguas del océano Pacífico y a mucha mayor profundidad.

La última vez que El Salvador fue asolado por un gran terremoto fue en 2001, cuando se produjo uno de magnitud 7,7 que dejó casi 1.000 muertos, más de 1,3 millones de damnificados y considerables daños en la infraestructura.