La actividad, que representa alrededor del 70 % del producto interior bruto (PIB) brasileño, presentó un alza del 0,6 % frente a agosto de 2025, con una subida del 6,1 % en la facturación, según el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).
El dato supone el vigésimo noveno resultado positivo consecutivo para el sector en la comparación mensual con el mismo periodo del año anterior.
De esta forma, el sector servicios brasileño se sitúa casi un 20 % por encima de los niveles prepandemia de la covid-19 y muy cerca del máximo de la serie histórica, registrado en octubre de 2025.
No obstante, se atisba una incipiente desaceleración, en línea con el conjunto de la economía brasileña, afectada por la falta de crédito y los altos niveles de endeudamiento como consecuencia de los elevados tipos oficiales de interés, hoy en el 13,75 % anual.
En este sentido, los servicios avanzaron un 2,2 % en los últimos doce meses concluidos en agosto, dos décimas menos que en julio.
La economía brasileña está en plena fase de desaceleración desde 2025, cuando se expandió un 2,3 % frente al 3,4 % reportado el año precedente.
Este año, el PIB de la mayor economía de América Latina repuntó un 1,1 % en el primer trimestre, pero perdió ritmo en el segundo, con una subida del 0,5 %.
Con todo, las previsiones del mercado indican que Brasil terminará el año con un crecimiento ligeramente inferior al 2 %.
