De hecho, no hay información sobre la edad de más de la mitad de los 81.000 migrantes muertos y desaparecidos en ese periodo, según los datos que desde 2014 recopila la Organización Internacional de las Migraciones de Naciones Unidas (OIM) a través de su Proyecto Migrantes Desaparecidos.
Los niños suelen ser los grandes olvidados en estas estadísticas, denuncian la OIM y otras organizaciones agrupadas en la Alianza Internacional de Datos sobre Niños en Movimiento (IDAC por sus siglas en inglés).
Según ellas, es probable que muchos fallecimientos de adolescentes en peligrosas rutas migratorias hayan quedado registradas por error como muertes de adultos.
"Ésta y otras negligencias dejan a los responsables políticos con información muy limitada sobre los riesgos específicos a los que se enfrentan los niños en las rutas migratorias", señala la IDAC.
En la ruta del Mediterráneo central, por ejemplo, los niños suponen un 19 % de las llegadas a Italia y Malta, pero sólo el 2 % de las muertes registradas, lo que de acuerdo con la OIM "pone de manifiesto las deficiencias de los datos y hasta qué punto las muertes de niños migrantes pueden estar invisibilizadas".
