FMI: El PIB de África subsahariana subirá un 4,5 % en 2026 y 2027 pese a guerra en O.Medio

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Nairobi, 15 oct (EFE).- La economía de África subsahariana crecerá un 4,5 % tanto en 2026 como en 2027 pese al impacto de la guerra en Oriente Medio, que se ha visto amortiguado por el ajuste de la oferta mundial, los ingresos por exportaciones en algunos países y reformas previas, informó este jueves el Fondo Monetario Internacional (FMI).

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Esas previsiones figuran en el informe "Actualización de las perspectivas económicas regionales para África subsahariana", publicado en Bangkok en el marco de las reuniones anuales del organismo y el Banco Mundial (BM).

La previsión del producto interior bruto (PIB) regional para 2026 es 0,2 puntos porcentuales superior a la de abril pasado, mientras que para 2027 se mantiene prácticamente sin cambios.

Pero existen "dispares realidades" entre los países, con una "desaceleración" en aquellas economías que no dependen intensivamente de los recursos naturales, y una "resiliencia continua" en aquellas que sí dependen de ellos.

Mientras las economías de los países exportadores de petróleo aumentarán "ligeramente" 0,1 puntos porcentuales, hasta el 4,1 %; las economías intensivas en recursos se mantendrán en el 3,8 % y las economías no intensivas se desacelerarán del 6,4 % al 6 %.

"El ajuste fiscal previo al conflicto y la reducción de los ratios de deuda constituyen logros importantes; no obstante, la elevada carga de intereses, las escasas reservas en muchos países y la disminución de la ayuda externa dejan un margen limitado para absorber nuevas perturbaciones adversas", señala el documento.

La institución subraya que los riesgos están "claramente sesgados a la baja", aunque incluyen nuevas interrupciones en el suministro de energía, un reajuste en la valoración de la deuda soberana, mayores recortes de ayuda, fenómenos meteorológicos extremos como El Niño o la epidemia de ébola en la República Democrática del Congo (RDC).

Respecto a la inflación media regional, el FMI proyecta que aumente del 3,4 % en 2025 al 4,3 % en 2026, y que suba al 5 % en 2026.

Estas perspectivas están influidas tanto por el cierre del estrecho de Ormuz, que afecta al precio del combustible y los fertilizantes, como por la interrupción de los envíos de cereales desde el mar Negro, que aumenta la presión sobre el precio del trigo.

"Los costos del combustible y el transporte constituyen la fuente inmediata de presión, mientras que los fertilizantes y otros insumos importados repercuten en los precios de los alimentos con cierto desfase temporal", afirma el organismo.

Aunque se espera una normalización gradual del mercado energético, las interrupciones en el refinado y la producción de fertilizantes seguirán presionando el coste de los alimentos y otros productos, que a su vez "podría afectar negativamente" a la siembra y cosechas posteriores.

El informe también advierte de que la disminución de la ayuda internacional al desarrollo y la "elevada carga de intereses" limitan el gasto público en servicios, inversiones y respuestas ante nuevas perturbaciones.

Sin embargo, reconoce que los recientes ajustes fiscales realizados por los países han mejorado sus finanzas públicas.

"Los limitados márgenes de maniobra dejan a la región con poco espacio para afrontar otro revés", alerta.

Ante esta situación, el FMI recomienda a los países mantener el ajuste fiscal necesario, ahorrar los ingresos extraordinarios temporales derivados de las materias primas, focalizar el apoyo en los hogares vulnerables y contener la inflación.

"Proteger la inversión productiva y fomentar el crecimiento del sector privado resulta esencial para reducir el coste de futuras perturbaciones y mejorar los niveles de vida a largo plazo", agrega.

El FMI también cree que estas medidas deberían tener "límites máximos y una duración definida", con planes creíbles y sin acumular pérdidas fuera del presupuesto a través de empresas importadoras, compañías de servicios públicos o empresas de transporte.

Frente a la inflación, el FMI también considera que podría ser necesario endurecer la política monetaria de algunos países.