Un estudio vincula la influencia del cambio climático con El Niño en el huracán Polo

Imagen sin descripción

Redacción Medioambiente, 15 oct (EFE).- Un informe del grupo de colaboración científica World Weather Attribution (WWA) señala que el cambio climático tuvo una influencia "al menos tan importante" como la de El Niño al provocar las condiciones atmosféricas y oceánicas que transformaron el huracán Polo de tormenta tropical en huracán de categoría 5 en solo 24 horas.

Agregá ABC a Google como fuente preferida en tus búsquedas.

Polo, una de las tormentas "que más rápido se han intensificado jamás registradas en el Pacífico oriental", ha provocado al menos cinco muertos por graves inundaciones, daños materiales y cortes de carreteras en todo el noroeste de México y el suroeste de Estados Unidos.

Según el documento, el cambio climático hizo que las condiciones que propiciaron este huracán fueran "aproximadamente 23 veces más probables", mientras que El Niño las hizo "unas 14 veces más probables", lo que "demuestra cómo el cambio climático puede agravar los ciclos meteorológicos naturales".

El mismo factor, añade, agregó aproximadamente entre 4 y 5 metros por segundo a la intensidad potencial de la tormenta, lo que hizo que las velocidades máximas reales del viento fueran unos 2,7 metros por segundo más rápidas de lo que habrían sido sin el calentamiento global.

Además, los datos recogidos en el noroeste de México apuntan a que "a medida que el planeta se calienta, las lluvias torrenciales extremas en un solo día son cada vez más probables e intensas", si bien el texto reconoce "un alto grado de incertidumbre".

Un aspecto positivo es el hecho de que "las pérdidas humanas se mantuvieron relativamente bajas" gracias "al éxito de las respuestas de emergencia y las alertas tempranas" pero también a que "la tormenta azotó una región poco poblada".

El secretario ejecutivo de la ONU Cambio Climático, Simon Stiell, ha mostrado su preocupación por el hecho de que "El Niño ya está elevando el nivel de riesgo en toda la temporada de huracanes del Pacífico" y por que "el cambio climático está aumentando el peligro y el costo de las tormentas".

Stiell ha defendido que las soluciones a este problema "son igualmente claras: acelerar la transición hacia la energía limpia e invertir en sistemas de alerta temprana y en infraestructura resiliente para proteger a las personas y las economías que se encuentran en peligro".

El Niño marca la actividad del período de huracanes hasta el punto de que la temporada en el Oceáno Atlántico ha sido hasta el momento inusualmente tranquila, ya que solo se ha registrado uno, Isaías, que alcanzó la categoría 3 a principios de octubre.

En contraste, en el Océano Pacífico se ha formado ya una decena de fenómenos meteorológicos de este tipo, como Polo, que alcanzó la categoría 5, o Simon que llegó a la categoría 2.