Lecornu reúne una célula de crisis tras los disturbios del fin de semana

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París, 19 oct (EFE).- El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, reunió este lunes una célula interministerial de crisis para abordar las consecuencias económicas, comerciales y judiciales de los disturbios del fin de semana.

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La reunión comenzó a las 10.00 horas, según informó Matignon, sede del Gobierno. Lecornu comparecerá al término del encuentro y ha recibido además el encargo del presidente francés, Emmanuel Macron, de reunir a partidos políticos, sindicatos, representantes locales y parlamentarios.

Un encuentro al que no asistirán la líder de la ultraderecha y candidata al Elíseo, Marine Le Pen, ni su delfín, Jordan Bardella, según anunció este último este lunes.

"Ni Marine Le Pen ni yo acudiremos a esta reunión de líderes de partidos", afirmó Bardella en una rueda de prensa. El presidente de Agrupación Nacional (RN) indicó, no obstante, que su partido estará representado, "probablemente por un vicepresidente", y acusó a Macron de haber "claudicado ante la violencia" y de haber "empezado a hacer las maletas".

Mientras tanto, la Prefectura de Policía de Bouches-du-Rhône anunció hoy mediante una orden la prohibición de "cualquier concentración o manifestación en todo el municipio" de Marsella entre las 12.00 y las 20.00 horas de este lunes, tras los actos de violencia y saqueos registrados en la ciudad al margen de las protestas del sábado.

Y la alcaldesa socialista de Denain (norte), Anne-Lise Dufour-Tonini, ha impuesto un toque de queda nocturno para menores y adultos hasta el domingo.

El presidente francés reconoció fallos en la gestión de las protestas y pidió adaptar las tácticas policiales para hacer frente a los grupos violentos, aunque rechazó la dimisión presentada por su ministro de Interior, Laurent Nuñez.

El reconocimiento de los fallos llega después de que el ministro del Interior admitiera que las fuerzas de seguridad perdieron el control en algunas grandes ciudades durante los disturbios del sábado y que el despliegue policial no fue suficiente para hacer frente a la magnitud de los saqueos.

"Sí, el sábado perdimos el control en algunas grandes ciudades", declaró Nuñez a France Inter, donde calificó la situación de extremadamente difícil y afirmó que no debía repetirse.

El ministro de Justicia, Gérald Darmanin, también reconoció fallos en la respuesta de las autoridades. Atribuyó parte de los problemas a las deficiencias de los servicios de inteligencia y advirtió de que el extremismo de extrema izquierda constituye una amenaza para Francia, junto con el crimen organizado y el terrorismo.

Hasta las 08.00 horas del lunes, 2.331 personas permanecían bajo custodia policial por los disturbios y saqueos, según Darmanin, quien señaló que el 70 % eran mayores de edad y que la Fiscalía solicitaba prisión preventiva en más del 80 % de los casos.

Los disturbios del sábado dejaron saqueos de comercios, ataques contra edificios públicos y enfrentamientos con las fuerzas de seguridad en París y otras ciudades francesas.