Hong Kong investiga venta ilegal de un inyectable estético elaborado con piel de cadáveres

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Hong Kong, 22 oct (EFE).- Las autoridades sanitarias de Hong Kong anunciaron este miércoles una investigación sobre la comercialización y aplicación ilegal de un novedoso tratamiento estético inyectable de origen surcoreano, denominado Elravie Re2O, elaborado a partir de colágeno de cadáveres humanos.

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El producto, promocionado como regenerador celular, carece de registro sanitario en la excolonia británica y ha desatado una alerta por riesgos de transmisión de patógenos y reacciones inmunológicas.

La alarma saltó al detectarse que clínicas y salones de belleza ofrecían el tratamiento sin supervisión médica y ocultando su origen humano, con tarifas de hasta 15.000 dólares de Hong Kong (unos 1.911 dólares estadounidenses) por tres sesiones.

En respuesta, el Departamento de Salud y la Policía intensificaron la presión con redadas en centros de estética de varios distritos, que se saldaron con la incautación de un centenar de viales de venenos regulados, decenas de inyectables no autorizados y la detención de una mujer.

Al contener dermis humana, el inyectable está sujeto a la Ordenanza de Trasplante de Órganos y a la Ley de Farmacia locales, cuyas sanciones por venta ilegal alcanzan los dos años de prisión.

Científicamente, el producto es una matriz dérmica acelular humana micronizada que contiene un 89 % de colágeno, elastina y otras proteínas. A diferencia de otros estimuladores, su función es actuar como un andamio físico tridimensional para que las células del paciente se adhieran y reparen el tejido.

No obstante, los expertos advierten de que el procesamiento no garantiza la eliminación total del material celular original, lo que expone a los pacientes a infecciones o rechazos inmunológicos, además de presentar inconsistencias de calidad según el donante.

Elravie Re2O, desarrollado por la firma surcoreana L&C Bio, se distribuye en Corea del Sur, Japón y Singapur, e incluso de forma irregular en Estados Unidos, donde prevé solicitar el aval oficial para 2027.

Actualmente carece de autorización en China continental, Taiwán y el Reino Unido, mientras que el regulador surcoreano evalúa reformar su normativa ante los vacíos legales que plantea el uso estético de tejidos humanos.