Merz niega guerra comercial con China y habla de "nuevo equilibrio" con el país asiático

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Berlín, 21 oct (EFE).- El canciller alemán, Friedrich Merz, aseguró este miércoles que ni Alemania ni Europa buscan una guerra comercial con China, a pesar de las medidas proteccionistas más estrictas previstas en la UE, sino un nuevo equilibrio con el país asiático.

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"No lo buscamos ni es lo que queremos (un conflicto comercial). Justo todo lo contrario. Buscamos un comercio justo con China. Podemos beneficiarnos de ello", dijo Merz durante una entrevista en el marco del Berlin Global Dialogue después de pronunciar un discurso, al tiempo que defendió "unos mercados abiertos en un orden basado en normas".

Al mismo tiempo, Europa está preparada para defender sus intereses frente a prácticas desleales, aseguró.

"Y disponemos de instrumentos, estamos abriendo la caja de herramientas, estamos mostrando la caja de herramientas, pero no queremos hacer uso de nuestra caja de herramientas", dijo.

El objetivo, agregó, es lograr un "nuevo equilibrio" en el comercio con China que, apuntó, es un socio fiable importante para muchas empresas de Alemania y de otros países.

Merz recordó que la propuesta para ser más independientes y mejorar la protección comercial, presentada el jueves pasado en Bruselas en la cumbre europea junto con el presidente francés, Emmanuel Macron, y recibida con la aprobación unánime de todos los miembros de la UE, no menciona ningún país en concreto.

No obstante, señaló que China está aumentando considerablemente su superávit comercial con Europa, mientras que todos los Estados miembros de la UE tienen déficit comercial con el país asiático, que asciende a mucho más de 300.000 millones de euros al año o a casi mil millones cada día, indicó.

Concedió que esto se debe a la competitividad, la fortaleza y los éxitos en I+D de este país que, sin duda, hay que respetar, pero también, subrayó, al exceso de capacidades "a una escala (...) que supone una competencia desleal para quienes producen en circunstancias normales", a las elevadas subvenciones a la industria del automóvil y a otros sectores y a una moneda devaluada artificialmente.

Por ello, Europa ha abierto el debate al respecto, pero no cerrando sus mercados, subrayó.

"Esto es lo contrario de lo que está haciendo Estados Unidos. El mercado estadounidense está cerrado para la mayoría de las empresas y productos chinos. Este no es el caso en Europa", que quiere seguir teniendo mercados abiertos y comercio, pero justo y en las mismas condiciones, insistió, al rechazar ser comparado con las medidas proteccionistas del presidente estadounidense, Donald Trump.