En la edición anual de 2026 del informe que dedica a las empresas estatales publicado este jueves, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) señala que si en 2013 eran un 17 % los grupos de titularidad pública que perdían dinero en China, en 2024 ese porcentaje había subido hasta el 27 %.
La mediana de la rentabilidad sobre capitales (RoE) había pasado entre esos dos años del 6 % al 4 % y la rotación de activos del 67 % al 43 %.
La OCDE señala que la situación mejoró en las empresas estatales latinoamericanas y africanas, aunque precisa que eso tiene que ver sobre todo porque en esas dos regiones están concentradas de forma particular en el sector minero, en el que la actividad fue más favorable.
En términos generales, las empresas estatales son menos rentables que las privadas. Los autores del informe, que utilizaron datos de 58 países (incluidos los miembros de la organización), calcularon que entre 2013 y 2024 el RoE de las primeras en seis sectores analizados (construcción, industria, minería, inmobiliario, servicios y comercio mayorista) se situó en promedio en el 4,7 %, frente al 6,7 % en las otras compañías.
Las de titularidad estatal también se caracterizan, de forma general, por invertir menos en investigación y desarrollo (I+D) y por una menor acumulación de capital.
La mayor brecha en rentabilidad entre las empresas públicas (el criterio utilizado por la OCDE es que al menos el 25 % de su capital esté en manos del Estado) y la privadas se observaba en los servicios y en la construcción, con unos tres puntos porcentuales de diferencia.
La minería rompía totalmente ese patrón, ya que las compañías estatales presentaban una rentabilidad mediana del 10 %, cuando en las privadas se quedaba en el 7 %.
Según la OCDE, eso se explica en parte por la naturaleza estratégica del sector minero, en el que el control por parte de los gobiernos y el nivel de concentración es significativo. Y eso tiene consecuencias para la posibilidad de operar a una mayor escala y para beneficiarse de un acceso privilegiado a las reservas y a las licencias que concede la autoridad pública.
El estudio cubre en total 33.800 compañías estatales que representan activos de 141 billones de dólares, equivalentes al 126 % del producto interior bruto (PIB) de los países concernidos y que en 2024 daban empleo a 43 millones de personas.
Las chinas por sí solas, suponían casi 26,5 millones de empleados, más de tres veces los de todas las europeas juntas (7,4 millones). Del total de los 58 países, significaban un 56 % del total, si se deja aparte la actividad financiera, un 61 % del empleo y un 62 % de los activos.
En términos, los países donde las empresas estatales tenían más peso en el empleo eran Singapur (16 %), Catar (12 %), Luxemburgo y Francia (7 %), China, Noruega, Emiratos Árabes Unidos y Eslovenia (6 %), Serbia, Bielorrusia, Suecia y Austria (5 %).
