"El asunto de Waze es grave para nosotros porque, en primer lugar, su sede central está en Israel. En segundo lugar, según el acuerdo que rige el uso de la aplicación, cualquier problema que surja estará sujeto a la legislación israelí", declaró Anwar ante la prensa.
El miércoles, el Gobierno prohibió a todos los funcionarios públicos el uso de la aplicación para proteger la información estatal y los datos personales de los usuarios ante la "amenaza", según recogió la agencia pública Bernama, "de un uso indebido por parte del régimen israelí", ya que Waze utiliza datos de los conductores para ofrecer información del tráfico en tiempo real.
En este contexto, el primer ministro aconsejó hoy a la población a optar por aplicaciones locales como TuJu: "Es preferible ir sobre seguro antes que entregar a Israel información confidencial del Estado, de carácter personal o de interés nacional".
Malasia, país de mayoría musulmana, no reconoce a Israel como un país soberano ni mantiene relaciones diplomáticas con el Estado hebreo, al defender la autodeterminación de Palestina y ejercer junto a Indonesia una voz de denuncia desde el Sudeste Asiático contra los ataques militares sobre la población civil en Gaza.
"Nos encontramos entre los países que se oponen firmemente al brutal régimen sionista israelí. Por tanto, es natural que nuestras acciones estén siendo vigiladas. Creo que, de ahora en adelante, utilizarán toda su influencia para atacarnos", aseguró el líder malasio.
En la misma línea se manifestó el ministro de Comunicaciones, Datuk Seri Fahmi Fadzil, que también señaló hoy que la aplicación debe detallar cómo gestiona la información personal, según recoge el medio local The Star.
Fundada en 2008 en Israel, Waze es una aplicación gratuita de navegación GPS y tráfico en tiempo real que en 2013 fue adquirida por el gigante tecnológico Google, pero mantiene operaciones en Tel Aviv.
