La protesta, no comunicada, reunió en la céntrica plaza de Cataluña de Barcelona a centenares de jóvenes, la mayoría de ellos ataviados de color negro, a raíz de una convocatoria que circuló especialmente por la red social TikTok y similar a las de otras protestas habidas en ciudades europeas, sobre todo en Francia, alguna de las cuales han desembocado en incidentes violentos.
Los jóvenes vandalizaron además 23 comercios y provocaron 33 incendios en los que tuvieron que actuar los bomberos, y los Mossos decomisaron armas blancas, espráis, pasamontañas, pirotecnia y piedras, entre otros elementos.
La concentración de cerca de 600 jóvenes en el centro de Barcelona, convocada por redes sociales, derivó en saqueos, barricadas, quema de mobiliario urbano y enfrentamientos con Mossos.
Las acciones violentas de los concentrados se mantuvieron hasta las 22: 00 hora local de anoche, cuando se dieron por extinguidos los incendios que seguían ardiendo en las calles.
Además de los efectivos antidisturbios, la policía catalana tuvo que activar varios equipos de extinción de incendios de bomberos y desplegar un dispositivo de protección policial para garantizar una intervención segura en cada punto.
Los incidentes se fueron recrudeciendo conforme avanzaba la tarde y grupos aislados de manifestantes, con el rostro cubierto, destrozaron los escaparates de varios locales comerciales -de electrónica, ropa y calzado y ópticas- y saquearon la mercancía del interior.
En paralelo, los manifestantes prendieron fuego a mobiliario urbano y a toldos de terrazas, mientras montaban barricadas con contenedores de basuras, así como motos y bicicletas ardiendo.
